Que las granadas de mano son un instrumento peligroso no cabe duda, pero ¿qué es más peligroso? ¿La onda expansiva de una granada que simplemente explota sobre el suelo, o la de una granada que lo hace dentro del agua? Mark Rober y BackyardScientist se han propuesto descubrirlo.

Lo primero que hay que entender es cómo funciona una granada de mano moderna. Su forma exterior similar a una piña no es casualidad. Esa estructura está pensada para que, cuando el explosivo de su interior detona, se rompa en unos 40 fragmentos irregulares que salen despedidos como si disparáramos 40 balas en todas direcciones.

Al aire libre, podemos minimizar las posibilidades de que esa metralla nos alcance simplemente echándonos al suelo a una distancia mínima de unos cinco metros y con los pies apuntando a la granada para ofrecer el menor blanco posible a la metralla. No garantiza que tengamos mala suerte y un fragmento no salga en nuestra dirección e impacte exactamente entre las piernas, pero al menos tenemos muchas posibilidades de salir ilesos.

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Bajo el agua, la resistencia es mucho mayor. Ya hemos visto que la masa de agua es suficiente para detener una bala de fusil a apenas un metro del arma. Con la granada pasa lo mismo. La metralla recorre muy poca distancia y pierde velocidad tan rápido que resulta mucho menos peligrosa bajo el agua.

El problema bajo el agua es otro. Además de la metralla, la granada produce una onda de choque que, en el aire, se disipa rápidamente. Bajo el agua, ese muro de fuerza se transmite con toda su fuerza porque el agua no se comprime como lo hace el aire. La onda de choque comprime todo lo que encuentra a su paso que tenga menor densidad que el agua.

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En el experimento del vídeo, son globos medio llenos de aire. En el caso de un ser humano, esas bolsas de aire están, por ejemplo, en los pulmones, los intestinos, o los oídos. Los globos que Rober y BackyardScientist usan resisten por su extrema elasticidad, pero un ser humano encontraría una muerte segura a cinco metros y sufriría daños graves incluso a más distancia. El mejor escenario es que la granada esté fuera del agua, y nosotros dentro. En el cine muchos héroes se tiran al agua para evitar explosiones. Es de las pocas cosas que Hollywood ha entendido correctamente.[vía Mark Rober]


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