Cuando los primeros juegos de Sonic comenzaron a extenderse por el mundo, los jugadores más viajeros y observadores comenzaron a notar un hecho curioso: el popular erizo de Sega se movía más rápido en las consolas del continente americano que en las europeas. El misterio no tenía nada que ver con un defecto en el procesador o en el juego, sino con el televisor.

Durante mucho tiempo, los televisores estaban separados en dos formatos según la manera en la que gestionaban el color. América del Norte, América Central, la mayor parte de América del Sur y Japón usaban un sistema llamado NTSC. Europa y algunos países de Sudamérica como Argentina, Uruguay y Brasil usaban PAL.

Una de las diferencias entre ambos sistemas es que funcionaban a diferentes frecuencias. NTSC lo hacía a 60 hertzios, y PAL a 50. Puede parecer poco, pero en un juego que desplegaba tanta velocidad como Sonic, la diferencia era bastante palpable. Ahora que los televisores son digitales ese detalle ya no tiene importancia. Es solo un ejemplo del extraño mundo en el que teníamos que jugar hace solo un par de décadas. En este vídeo de Nostalgia Nerd lo explican con todo lujo de detalles. [vía Nostalgia Nerd]