En 1977 los Bee Gees lanzaban el segundo single de la mítica banda sonora de Saturday Night Fever, Stayin´ Alive. El temazo disco de los británicos no sólo es considerada una de las 500 mejores canciones de todos los tiempos. Tres décadas después un grupo de investigadores descubrió que el clásico también podía servir para salvar vidas.

Suponemos que casi todos conocéis el tema. A finales de los años 70 y tras su lanzamiento se convirtió en todo un éxito mundial copando el top 5 de cualquier lista de éxitos donde fue lanzado. De hecho, el mismo tema dio pie a una secuela de la película que catapultó a John Travolta como Tony Manero.

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Los Bee Gees habían construido un tema atemporal (como se ha demostrado con el tiempo), pero quizá más importante, una anécdota en su construcción lograría muchos años después aportar algo al campo de la medicina. La banda había construido deliberadamente una canción bajo un tempo de 103 BPM (Beats per minute). De acuerdo a las entrevistas lo hicieron porque se trataba de un tempo promedio estándar para que cualquiera pudiera caminar bajo el influjo de cada beat del tema.

Cuando hablamos de BPM en la música hablamos posiblemente del término más determinante en la construcción de cualquier pieza. Se trata del primer elemento a la hora de valorar la manera en la que puede influir su escucha y sirve para establecer la duración o velocidad de los elementos musicales con exactitud. Lo que es seguro es que los Bee Gees jamás pensaron que esa melodía tan simple y genial serviría para el campo de la medicina.

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Salvando vidas al ritmo de los Bee Gees

Era el año 2008 cuando un grupo de investigadores en Estados Unidos sacan a la luz un trabajo en el que venían a decir que el clásico disco de la banda británica contenía el ritmo perfecto para llevar a cabo una reanimación cardiopulmonar (RCP). Los doctores explican en su trabajo que Stayin´Alive tiene el beat perfecto para llevar a cabo el procedimiento de emergencia que puede salvar vidas en el caso de que alguien haya dejado de respirar o el corazón haya dejado de palpitar, especialmente ante infartos.

El estudio estaba avalado por la Asociación Estadounidense del Corazón y en el mismo se volvía a recalcar las bases del procedimiento. El tiempo de compresiones debe ser al menos de 100 por minuto en una operación que combina respiración boca a boca (suministrando aire a los pulmones) con las compresiones cardíacas (tratando de restituir la actividad del corazón). Y lo increíble es que acompañado de la canción (de 103 BPM) coincide casi perfectamente.

Se da la circunstancia de que la RCP puede llegar a triplicar la supervivencia de una víctima, pero una gran cantidad de gente no tiene ni idea de cómo se realiza. El estudio que llevaron a cabo en la Universidad de Illinois bajo los acordes de Stayin´ Alive reportó que mejoró y ayudó a los médicos y estudiantes en la realización de las compresiones.

Tras las primeras pruebas pasaron a una segunda. En este caso realizaban las RCP sin la música, pero se les pedía que mantuvieran en mente los acordes cuando comenzaran con el procedimiento. El resultado volvió a ser un éxito manteniendo el ritmo perfecto para las compresiones.

Así que en el año 2008 tenemos a uno de los grandes éxitos de la historia con un tempo perfecto para la realización de las RCP y cuya letra no podría ser más idónea. ¿Qué ocurrió?

Sí, el estudio rápidamente fue adoptado en un campaña brutal (como no podía ser de otra forma) y se convirtió en un gran trabajo avalado cuyas consecuencias se tradujeron en los años siguientes en la mayor visibilidad que se le había dado jamás al RCP. Los Bee Gees, de manera indirecta, habían construido un temazo para las pistas que tres décadas después podría ayudar a salvar vidas.

A la campaña se uniría también la British Hearth Foundation en el 2012 (vídeo de Vinnie Jones) aportando nuevos datos que no hacían otra cosa que darle aún mayor importancia a lo conseguido. Hasta ese año se calculaba que la mitad de los británicos no sabían como reanimar a una persona con parada cardiorrespiratoria. No sólo eso, un 20% parecía no estar dispuesto a realizar la respiración boca a boca por miedo a contraer una infección y un 40% decía que prefería no ayudar por miedo a una demanda judicial en caso de que la RCP saliera mal. Así que la campaña no pudo ser más acertada, ya que promovía evitar cualquier miedo y actuar, eso sí, como decía Jones en la promo:

Si te preocupa dar el beso, no lo des. Pero presiona fuerte y rápido en el centro del pecho.

Evidentemente no estamos ante una “patente” de los Bee Gees, es más, aplicando la fórmula hay otros temas calcados que funcionan igual, aunque ninguno con el añadido de la letra de Stayin´Alive. El ejemplo más claro lo tenemos con Another One Bites The Dust de Queen, pero es que aceptando como decía el estudio que hasta los 120 BMP valdría, podríamos llegar a tener una lista de clásicos para salvar vidas de lo más variopinta entre las que podríamos incluir a Bon Jovi con Bad Medicine o incluso a Motorhead con Overkill.

Un último recordatorio. Aunque el tema de los Bee Gees o similares tengan un tempo casi perfecto para la realización de un RCP, lo más importante en estos casos es la concentración y no dejarte llevar demasiado por la música…

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