Huawei, el 4º mayor fabricante mundial de smartphones, ha apostado hoy fuerte en su reto de hacerle sombra a Samsung, Apple, Sony y compañía. Su estrategia: intentar diferenciarse con el móvil más fino del mundo, de solo 6,18 milímetros de grosor. Lo hemos probado durante un buen rato en el evento de lanzamiento en Londres y las primeras impresiones son encontradas. Lo bueno: se trata del mejor smartphone diseñado por Huawei hasta la fecha y su finura es realmente espectacular. Lo malo: cojea en varios frentes en uso y especificaciones y a la capa de software sobre Android aún le falta un peldaño

Diseño

Es sin duda el punto fuerte del Ascend P6. Sus 6,1 milímetros de grosor lo hacen, con mucha diferencia, el smartphone más fino y atractivo entre sus rivales de alta gama. Basta cogerlo para darse cuenta. Es tan fino que se escurre entre las manos. Curiosamente no es el más ligero, sus 120 gramos lo hacen un poco más pesado que el iPhone 5 (112 gramos), pero más ligero que el resto de la competencia.

El móvil presenta un acabado metálico que le da un toque premium muy conseguido. Es algo de lo que carece, por ejemplo, el Galaxy S4: no inspira. Con el Ascend P6 ocurre igual que con el HTC One: te sorprende nada más cogerlo. Y eso, en un mercado en el que todos los smartphones se parecen demasiado, es un punto muy fuerte a favor.

Uso y especificaciones: puede mejorar

Algo falla en el mensaje de Huawei. Por un lado la compañía quiere posicionar el Ascend P6 a la misma altura que el Galaxy S4 o el iPhone 5, pero el nuevo smartphone estrella de la compañía china cojea en puntos clave. El primero: la pantalla. El tamaño es perfecto (4,7 pulgadas), pero la resolución (1,280 x 720) se queda por detrás de buena parte de la competencia, entre ellos el Galaxy S4, el Xperia Z de Sony o el HTC One, todos FullHD.

La resolución de la pantalla se nota menos de lo esperado al usarlo, al navegar por los iconos y aplicaciones o por Internet, en parte gracias a lo brillante que es. Ver vídeos o fotos ya es otra historia. Especialmente las fotos. Huawei asegura que la cámara es uno de los puntos fuertes del Ascend P6 y es cierto a nivel de funciones y mejoras de software, pero el resultado en colores, balance de blancos y, sobre todo, rapidez de respuesta, está bastante por debajo de lo que se le debería exigir a un móvil de alta gama de este tipo.

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Nada que objetar respecto a la fluidez en otros frentes, a la hora de abrir aplicaciones, mapas, o el explorador para acceder a Internet. La aplicación de la cámara es realmente la que presenta mayor lentitud de respuesta. (Foto debajo: el Galaxy S4 comparado con el Ascend P6)

En otros aspectos, como la batería (2000 mAh) Huawei se ha quedado ligeramente por debajo de la competencia (S4, HTC One, Xperia Z o incluso el Nexus 4). La compañía asegura que el móvil tiene 22 horas de autonomía aunque, dada la capacidad, habría que probarlo a fondo para asegurarlo. El móvil no será tampoco 4G en su lanzamiento en julio, tendremos que esperar hasta octubre o noviembre para ver los modelos LTE. Y solo vendrá con 8GB de almacenamiento, aunque se podrá ampliar con microSD.

Software

Perfecto en diseño de hardware, mejorable en tripas y... mejorable también en software. Si algo tienen aún pendiente los fabricantes chinos es subir un peldaño en crear mejores interfaces. El Ascend P6, como su competencia de gama alta, utiliza Andorid 4.2.2, pero la capa extra diseñada por Huawei, Emotion UI, en las primeras impresiones, no hace justicia. Es intuitiva, pero no es atractiva. (Foto debajo: el Galaxy S4 comparado con el Ascend P6)

Mientras que Google en su Android puro y sus aplicaciones, y Apple en iOS 7 huyen de interfaces que imiten texturas naturales, del llamado skeumorfismo, el Ascend P6 está basado en un diseño de interfaz lleno de texturas y de diseños que recuerdan a smartphones de hace dos años. Todo el impacto visual que tiene el diseño de hardware queda oscurecido por el escaso atractivo del interfaz.

¿Lo mejor?

Hay algo que decanta la balanza del Ascend P6 hacia el lado positivo: el precio. 449 euros libre es un precio realmente competitivo frente a los 600-700 euros de los rivales. Y eso es justo lo que mejor sabe hacer un fabricante como Huawei: romper en precio manteniendo la calidad. Ahora solo falta el factor psicológico: convencer al consumidor de que la marca se merece tanta atención como Sony, Apple, Samsung o HTC. El primer paso está dado.

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