Os hemos contado ya todas las novedades del nuevo Lumia 925, pero nuestros compañeros de Gizmodo en Reino Unido lo han podido probar y las primeras impresiones son realmente positivas. Se trata del mejor smartphone Windows Phone diseñado hasta la fecha. La pregunta es: ¿es suficiente para darle a Nokia y Microsoft el impulso definitivo que necesitan?

El consumidor, como siempre, tendrá la última palabra. Desde luego, por diseño, especificaciones y precio (469 euros antes de impuestos), es un terminal realmente competitivo. Lo que más llama la atención al cogerlo es su diseño. No es un cuerpo de aluminio al completo, si no que combina una banda de aluminio que lo rodea con una carcasa trasera de policarbonato, pero el resultado es igualmente premium. Y una refrescante diferencia respecto al Galaxy S4, por ejemplo.

El móvil es muy ligero comparado con su predecesor, el Lumia 920. Nokia ha reducido en un 25% su peso y es solo ligeramente más grueso que el HTC One.

La banda metálica lateral está surcada con unas pequeñas bandas negras de policarbonato en la parte inferior y superior para evitar interferencias con la antena. La carcasa trasera es también de policarbonato, pero con una ligera curvatura que hace que el móvil se adapte muy bien a la mano.

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La pantalla es igual que la del Lumia 920 en resolución (1280 x 768 píxeles) y calidad, los colores y el brillo se ven igual de bien que en el anterior modelo. Windows Phone 8 funciona realmente fluido en el Lumia 925, a pesar de que el procesador es algo inferior al del Galaxy S4 o el HTC One. La buena integración del software hace el resto.

La aplicación Smart Camera es similar a la Zoe del HTC One: dispara 10 imágenes de golpe y te permite escoger las mejores, fundir las fotos en una sola o eliminar gente y objetos. Cada foto se captura a 5 MP.

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Os iremos contando de forma detallada más aspectos del Lumia 920 cuando lo probemos en profundidad, pero las primeras impresiones son realmente positivas. Si todos los Windows Phone hubieran sido así hace dos años, Microsoft y Nokia estarían en una situación bien distinta hoy en día.