GIF vía: IGN.

La beta de Destiny 2 ya está disponible para los que reservaron el juego, y pronto para todos. Si jugaste al primer juego te sentirás en casa, de lo contrario, prepárate para un primer bocado muy pequeño de lo que está por venir. Destiny 2 es más de lo mismo del primer juego, y nos encanta que sea así.

Destiny es uno de esos juegos que o amas o amas odiar, no hay un punto medio. La mayoría de jugadores que conozco se quejan de absolutamente todo del juego. Que si las microtransacciones (que son solamente estéticas), que si el loot queda inservible con cada nueva expansión (aunque ya no es así), que si son demasiados DLC que “segmentan” el juego, etcétera. Pero con cada nueva expansión ahí los ves, jugando y quejándose al mismo tiempo, incluyéndome. Es algo precioso que solo los videojuegos pueden lograr.

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Después de más de 650 horas del primer Destiny puedo decir con certeza que conozco muy bien el juego, y al llegar a la beta de Destiny 2 me sentí en casa. La jugabilidad continúa tan deliciosa como siempre, dado que es el mejor aspecto del juego (o ahora, de la franquicia). Los disparos, la movilidad, los saltos y la manera en la que explotan las pequeñas cabecitas de los Cabal, villanos principales de este juego, siguen siendo tan geniales como siempre.

No obstante, se nota un salto enorme en calidad gráfica en el juego, y eso que se trata apenas de una beta. Las partículas de luces, los efectos de lluvia y los colores han mejorado drásticamente, incluso la textura de las armaduras de los personajes se ve mucho más pulida. Todo esto, en gran parte, gracias a haber dejado atrás (por fin) a la generación pasada de consolas, PS3 y Xbox 360, la cual limitó el potencial de la nueva (o actual) generación al desarrollar el primer juego.

La Torre está en ruinas

Pero vamos a lo que vamos, ¿qué nos pareció este primer adelanto de Destiny 2? La historia parece tener un poco más de sentido y atractivo que la del primer juego (en su versión “vainilla”, es decir, de lanzamiento sin contar sus expansiones). El director del juego le comentó en una entrevista a nuestros compañeros de Kotaku que aquí se olvidaron de la famosa “oscuridad” esa que nunca tuvo sentido ni explicación en el primer juego. Destiny 2 es más sencillo, en cierto modo: los Cabal están muy cabreados de que asesinaras a tantas de sus tropas en el primer juego y quieren venganza. Ghaul, el líder de esta legión de seres alienígenas que parecen centuriones romanos, está liderando un ataque a la Tierra.

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Su primera y más importante víctima es el Viajero, esa esfera blanca gigantesca extraña que se encuentra cerca de la Torre y la última ciudad humana en pie sobre la faz de la Tierra. Durante la primera misión de la campaña, que es la única que podrás jugar en la beta, vemos cómo la Torre es atacada por la flota Cabal y tenemos que seguir a Zavala, líder de la Vanguardia terrestre, para intentar rescatar al Viajero.

La beta es realmente corta, solamente incluyendo una misión de la campaña, un strike (asalto) y un modo de combate entre jugadores (PvP). Esto está bien, dado que la beta no es una demo, sino una muestra de cómo ha cambiado el juego, y todos los cambios han sido para mejor. Las nuevas subclases de los personajes son divertidísimas de usar, en mi caso prefiriendo al titán y su escudo con el que reparte mamporros mientras, a su vez, está protegido. El mago y el cazador están bien, supongo, pero titán es titán.

Jefes finales como solo Destiny sabe hacer

En el asalto, en cambio, nos encontramos algo que Destiny sabe hacer tan bien: un jefe final con mucha vida con el que debes luchar en medio de un combate por fases y una infinita cantidad de minions que te atacan a diestra y siniestra mientras intentas disparar al jefe. Atacar, cubrirte, defenderte y limpiar la zona de enemigos en varios niveles, todo esto durante una larga batalla que puede durar unos 7 minutos varias veces. Es uno de esos combates con los que Bungie demuestra por qué son tan buenos haciendo este tipo de juegos.

En cuanto al PvP, sigue tan fluido como siempre. Todavía no me acostumbro a utilizar las nuevas subclases en combate contra jugadores, pero después de algunas horas más de práctica podré tomar el ritmo y comenzar a repartir escudazos al que se me atraviese. Bungie no tiene que cambiar nada a un PvP que de por sí es tan divertido, pero los nuevos mapas lucen prometedores.

La beta de Destiny 2 es solo eso, una beta. Una muestra del por venir, pero lo que hemos probado en una larga noche de vicio nos ha dejado con un muy buen sabor de boca y con ganas de que llegue septiembre muy rápido.

Solo esperemos que el Gjallarhorn regrese de alguna forma.


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