Azeroth vive sus últimos días. El mundo en el que se desarrolla World of Warcraft se enfrenta al que probablemente sea su final, pero no hay que lamentarlo. De las cenizas de este veterano juego de rol multijugador masivo está saliendo algo mucho mejor, y la expansión Legion es su adelanto.

Nota previa: Si nunca has jugado a World of Warcraft

Ayer pasaba los primeros minutos de Legion pasando por un tediosísimo tutorial que me enseñaba a usar mis habilidades como mago recién subido al nivel 100. ¿Quién demonios necesita un tutorial sobre como lanzar un hechizo a estas alturas, Blizzard? De repente, pensé en el pavoroso tsunami de conocimientos al que se enfrenta un jugador que nunca en su vida ha jugado a esto.

Advertisement

Este es el aspecto que tiene una invasión de demonios o comenzar a jugar a WoW sin saber nada y sí, mi personaje se llama Espetec.

Si nunca has jugado a World of Warcraft, te recomendamos que lo hagas con tres advertencias:

  1. El juego es un monstruo que consume toneladas de tiempo libre. En serio. Si no tienes mucho tiempo de ocio tómatelo con calma y compagínalo con tus otras aficiones. No hay que pensar en World of Warcraft como un juego que empieza y termina, sino como una afición de por vida que puedes dejar apartada unos meses y a la que de vez en cuando vuelves cuando hay algo nuevo que hacer, como es el caso.
  2. Hay que pagar entre 10 y 13 euros al mes por jugar, lo que nos lleva al punto uno. Si no tienes tiempo que dedicar al juego déjalo para cuando lo tengas. Los 20 primeros niveles son gratuitos, así que deberían darte una buena idea de si te apetece embarcarte en esto o no.
  3. No empieces por Legion. Aunque sea tentador usar la moneda que trae la expansión para catapultar a un personaje al nivel 100, no lo hagas. Estarás más perdido que un pulpo en un garaje. Comienza a nivel 1 y prueba con varios personajes. Explora, gana experiencia y aprende a jugar. Ya decidirás más tarde en que gastar esa moneda.
Gul’Dan no puede parar de liarla.

Un breve repaso al argumento (sin spoilers)

Los que hayan jugado las últimas dos semanas ya saben más o menos lo que ha pasado. La raza de demonios extradimensionales conocida como la Legión Ardiente ha encontrado la manera de volver a Azeroth y lo ha hecho a lo grande. Las principales capitales de la Horda y la Alianza son un caos. Muchos héroes han muerto tratando de controlar la invasión sin éxito y los demonios se han hecho fuertes en un archipiélago de islas situado entre los dos grandes continentes de juego.

Sponsored

El resto de la trama se explica en la misión introductoria al juego, muy abundante en escenas cinemáticas. En esencia debes viajar a esas islas a tratar de recuperar unos artefactos legendarios que permitan cerrar el portal por el que han entrado los demonios y detener a sus responsables. Esas islas comprenden los niveles de personaje del 100 al 110. De ahí que permitan subir a un personaje del tirón. Nadie por debajo de nivel 100 puede viajar hasta allí.

Este es el aspecto de una cazadora de demonios. No confundir con chupas de cuero para bandas de moteros.

¿Novedades? Sí, claro, pase por aquí

Legion es un cruce entre Cataclysm y Wrath of the Lich King. Por un lado hay cinco nuevas zonas que explorar. Por el otro, la invasión de los demonios es un evento a gran escala con repercusiones en todas las grandes capitales y en no pocas zonas. La ciudad flotante de Dalaran, por ejemplo, ya no está más en Rasganorte. Por supuesto, hay nuevas mazmorras para grupos y bandas. A nivel de juego, las novedades se resumen en:

  • Cazadores de demonios: Una nueva clase de guerreros seguidores de Illidan. Solo los elfos pueden ser cazadores de demonios. Empiezan a nivel 98 y basan sus ataques en la ira, como los guerreros, con dos especialidades: Caos (DPS) y Venganza (Tanque).
  • Artefactos: Son probablemente la novedad más buscada por los jugadores. Se trata de armas legendarias (hay 35 en total en la expansión) que aumentan sus estadísticas y evolucionan a medida que lo hace el jugador. No solo cambian sus poderes, sino también su apariencia, modos de ataque y hasta sonidos. La única manera de encontrarlos es completar largas cadenas de misiones.
  • Sedes de clase: Cada clase (guerrero, mago, druida, etc...) podrá entrar en Legion en una especie de clubes de campo exclusivos con servicios, misiones y seguidores exclusivos.
  • Cambios en el sistema de talentos: Cómo suele ocurrir siempre que hay una nueva expansión, todas las clases sufren retoques importantes. Repasarlos todos sería imposible aquí, pero una buena búsqueda en los foros de Battle Net ayuda a decidir en qué gastar nuestros puntos de talento.

Hacia donde va todo esto

Durante muchos años, World of Warcraft ha sido un juego muy repetitivo. En esencia, y salvo notables excepciones, la mecánica de una misión era: “Mata a x criaturas de tal tipo” o “tráeme x objetos de este tipo”.

Con Cataclysm, y una franquicia ya veterana, Blizzard comenzó a virar lentamente hacia un juego que tuviera misiones variadas y que realmente fueran divertidas de jugar. Zonas de nivel bajo rediseñadas de forma magistral como las Montañas Crestagrana son buen ejemplo de ello.

En Legion, Blizzard ahonda en ese camino muy al estilo de juegos como Guild Wars. Gran parte de las misiones que hemos jugado en la noche de debut de la expansión son precisamente eso: cadenas de eventos con escenas cinemáticas épicas y retos acorde con el nivel y hasta la clase del jugador. Hay un combate, por ejemplo, en el que es necesario usar el conjuro caída de pluma para evitar los ataques del enemigo. Es solo un detalle refrescante en un juego que trata de recuperar el espíritu de aventura y rol tras haberse convertido un poco en un campo de batalla para hacer puntos.

World of Warcraft, en definitiva, ha encontrado la manera de sobrevivir mediante ampliaciones periódicas de contenido que tientan a los jugadores veteranos con al menos un mes de nuevas aventuras en Azeroth. El juego cuesta 3o euros, y un mes de suscripción sale por 13 si no nos acogemos a ningún plan de tres o seis meses. No es en absoluto un mal trato a cambio de las horas y horas de entretenimiento que ofrece Legion. Nos vemos en las Islas Abruptas.


Síguenos también en Twitter, Facebook y Flipboard.