Esta es la pregunta que se han hecho científicos del departamento de Física y Astronomía de la Universidad de Leicester en un estudio recién publicado en la revista Journal de Physics. El accidente que sirve de punto de partida a la película Gravity es un escenario hipotético denominado Síndrome de Kessler y, aunque muy improbable, podría llegar a ocurrir.

El escenario fue descrito por primera vez por el consultor de la NASA Donald J. Kessler, al que debe su nombre. En esencia, el síndrome explica que la explosión de uno de los muchos satélites artificiales que orbita la Tierra podría crear una nube de metralla que dañase otros objetos en órbita. Eventualmente, estas colisiones aumentarían el riesgo de más colisiones. La reacción en cadena resultante generaría una cantidad tan enorme de microfragmentos de basura espacial orbitando a altas velocidades, que dejarían inservible la órbita más baja de nuestro planeta, y llegarían a poner en serios aprietos la carrera espacial.

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¿Puede ocurrir un suceso semejante? En Gravity, la explosión que desencadena el Síndrome de Kessler es un misil que los soviéticos envían al espacio para destruir un satélite. Este supuesto es muy improbable. Según K. Raymer, T. Morris, O. Youle, y B. Jordan, autores del estudio, si existe un potencial culpable de comenzar este desastre en órbita no es ningún misil, sino el satélite europeo Envisat.

Envisat es un satélite de investigación del clima que la ESA puso en órbita en 2002. En abril de 2012, la agencia europea perdió todo contacto con el satélite y la misión se dio por terminada. Sin embargo, Envisat sigue en órbita a 790 kilómetros de la superficie. A esa altura es donde más basura en órbita se acumula. Según el estudio, su órbita polar hace que se cruce a menudo con otros objetos. Dos veces cada año, este gigante de 8,2 toneladas pasa a menos de 200 metros de otro objeto.

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Por supuesto, las posibilidades de un Evento Kessler siguen siendo remotas, pero el estudio de la Universidad de Leicester recomienda investigar más a fondo una forma de deshacerse de Envisat de forma definitiva. El proceso, sin embargo, es complicado y costaría millones de dólares. El satélite aún estará 150 años en órbita antes de que la gravedad terrestre lo atraiga hasta la atmósfera y esta lo incinere. [Phys vía Universidad de Leicester]

Render de Envisat: ESA