No todos los días podemos ver cómo reacciona el Departamento de Transporte de Estados Unidos a la hora de retirar una roca de unas 200 toneladas que ha caído sobre una carretera de Oregon. Por supuesto, la operación requiere de una buena dosis de explosivos de demolición.

Por fortuna, el diario The Oregonian tuvo tiempo de dejar una cámara grabando antes de ponerse a cubierto. La voladura es más compleja de lo que parece, porque el objetivo es fragmentar la roca en pedazos manejables para una excavadora, no hacerla volar por los aires ni sembrar la zona de metralla de piedra.

En el vídeo a cámara superlenta se pueden hasta ver los destellos de las detonaciones destinadas a pulverizar la roca de manera controlada. Es destruccion pura y dura, pero también un buen ejemplo de ingeniería de minas. [vía The Oregonian]

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