Digamos que tenemos un soldado, un bombero y un caballero medieval. Los tres son hombres jóvenes, en una excelente condición física, y llevan el equipamiento reglamentario de su profesión, excluidas las armas. ¿Quién de ellos ganaría en una carrera de obstáculos?

La pregunta ya se la hicieron en el Museo Militar del Castillo de Morges, en Suiza, y decidieron llevarla a la práctica en una divertida exhibición real grabada en vídeo por Daniel Jaquet.

La prueba es doble. En primer lugar los tres participantes corren en la versión ligera de su atuendo. Después lo hacen con el equipo completo. El ganador es el bombero, pero por un margen muy estrecho de tiempo.

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Obviamente, no se trata de ensalzar las virtudes de llevar armadura de placas para salir a apagar fuegos o servir en Afganistán. La prueba es solo para explicar un detalle histórico que a menudo es contraintuitivo, que los caballeros medievales tenían mucha más movilidad que la que sus armaduras dan a entender. De hecho, apenas hay diferencia en cuanto a peso entre una armadura medieval y los pesados trajes que hoy en día tienen que llevar los soldados y bomberos profesionales.

Una vez vestidos y equipados, el caballero es el que menos carga lleva, con solo un 35% de su peso corporal a cuestas. La armadura pesa 29 kilos, mientras que el uniforme completo de bombero pesa 28,5, y el uniforme del ejército 31,2 kilos.

A eso hay que añadir que la mayor parte del equipamiento del soldado no está repartido por el cuerpo, sino en su espalda, lo que explica también su tiempo. Hay que estar muy en forma para llevar todo eso encima y poder correr o saltar así. [vía Daniel Jaquet]