Feo. Antiguo. Desequilibrado. Una “e” a punto de salir rodando. Son algunos de los piropos que dedican los diseñadores gráficos al logo del nuevo navegador de Microsoft, Edge, el sustituto de Internet Explorer. Pocos lo entienden. ¿Si Microsoft quería distanciarse de IE, por qué escoger un logo que es igual o peor?

Jamás el rediseño de un logo, y menos cuando se trata de una marca reconocida a nivel mundial, gusta a todo el mundo. Es inevitable. A unos les parecerá un acierto, a otros una basura. Suele haber división de opiniones. Excepto cuando no la hay. Es lo que ha ocurrido en el caso del nuevo navegador de Microsoft.

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Edge será el sustituto de Internet Explorer en Windows 10. La marca y logo de Explorer estaban señalados para siempre. Chrome y Firefox habían acabado con la hegemonía de IE. Este era sinónimo de pésima usabilidad, de agujeros de seguridad... Había que hacer algo. Microsoft decidió matar IE y presentar Edge, un navegador completamente diferente. Como producto, promete, es una revolución respecto a IE. Pero de repente miras su logo y no solo no lo entiendes, sino que te acuerdas al instante de la apestada marca de Internet Explorer.

¿Tiene sentido lo que ha hecho Microsoft?

Feo y anticuado

Logo del casi difunto Internet Explorer (izquierda) junto al nuevo de Edge

Creo que el logo de Edge es feo y anticuado. Primero por el color, ese tono siempre me ha parecido como de los 80, y luego el rollo este dinámico que le han querido dar, como de órbita, se queda muy antiguo. Está además desequilibrado en proporciones. Vamos, que estéticamente no tienen nada bueno”, explica en conversación telefónica a Gizmodo en Español Celia Martínez, directora de arte de la agencia creativa Shackleton.

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Y remata: “Microsoft lleva haciendo logos horrorosos toda su historia. Es una catástrofe tras otra”.

Juan Manuel Pulido, director de arte de Havas Worldwide, no es tan directo, pero coincide plenamente. “Es demasiado continuista, la primera sensación al verlo es que estás ante una nueva versión de Internet Explorer y no ante un navegador completamente nuevo. Tampoco se entiende bien qué han querido hacer, no se sabe qué comunica. Han querido huir de la simetría de antes, pero sin romper del todo. Eso creo que es un error. Se queda a medias, en tierra de nadie”.

¿Alcachofa de la ducha?

Uno de los aspectos que más le ha llamado la atención a muchos diseñadores es el espacio negativo del logo.

En arte y diseño, el espacio negativo es el que queda alrededor y entre el objeto principal de la imagen. En este caso los huecos de la “e”. Se puede apreciar a siemple vista, pero aún más si “negativizamos” la imagen (debajo). ¿Qué es realmente el hueco de la parte superior de la “e”? ¿Una alcachofa (o mango) de la ducha? ¿Una lámpara? ¿Importa?

Yo no entiendo qué han querido hacer, la verdad”, dice Pulido. “Han estirado tanto la muesca de la izquierda que al final sí, le das dinamismo al logo, más movimiento, pero haces que la atención se centre más en ese hueco. Y no se sabe qué transmite. Se parece más a una alcachofa de la ducha o una lámpara que a otra cosa”.

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Celia le quita hierro al asunto del espacio negativo. Recuerda que sí, hay logos geniales como el famoso de FedEx que hacen un uso muy inteligente de esa técnica, señalando una “flecha” entre la “E” y la “X” (imagen debajo) para reforzar la idea de velocidad, exactitud y precisión, pero es algo secundario. Para ella es más importante el desequilibrio que genera a la izquierda ese espacio. “La muesca en la “e” tiene sentido por un lado para mantener cierta continuidad con el anterior, pero es tan pronunciada que genera un vacío y da la sensación que la letra se va a caer rodando a la izquierda”, dice. Falta armonía.

¿Cómo lo hubieran hecho?

Es la pregunta del millón. ¿Cómo debería Microsoft y su agencia haber diseñado el logo? ¿Cómo mejorarlo? Juan Manuel lo tiene claro: “hubiera optado por otra letra, otro símbolo, quizás incluso cambiar el nombre del navegador para ser más rompedor y valiente, tal vez mantener el color para dejar algo de vínculo, pero innovar en lo demás, como en la tipografía”. Y pone un ejemplo de un cambio de logo que considera brillante: el de Airbnb.

No todo el mundo opina lo mismo. De hecho cuando Airbnb presentó su logo el año pasado, recibió una avalancha de mensajes de mofa sobre las supuestas connotaciones sexuales del nuevo símbolo.

Celia Martínez cree que Microsoft ha tomado la decisión correcta al no romper por completo el vínculo con el logo anterior de Internet Explorer, pero hubiera apostado por otro diseño.

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Hubiera sido más acertada una “e” normal, sencilla, sin cortes, bien construida, sobria. A veces no te queda otra opción cuando tienes una marca tan reconocida. Microsoft podría haber mantenido un vínculo y renovarse a la vez. El caso es diferente, pero Google es un gran ejemplo. Nacieron con un logo casual y divertido pero que era una cutrez mayúscula. La marca no puede permitirse modificar un icono tan reconocible por cualquier persona de este planeta. Así que se tienen que conformar con quitarle la colección de efectos de Photoshop, estilizar ligeramente las terminaciones de las letras y poco más. ¿Un diseño acertado? Más bien inevitable”.

Y recuerda un caso más: el del logo de Waltmart. “El cambio es bastante grande. Pero es muy acertado. Estos supermercados quieren posicionarse como accesibles, cercanos, de buen precio, del día a día. El símbolo de la estrella lo usan como para señalar elementos con buen precio. Aparentemente es muy sencillo, pero han cuidado cada detalle al milímetro”.

¿Afectará el nuevo logo de Microsoft Edge al éxito o fracaso del navegador? El tiempo dirá.

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