El nuevo logo de Google tiene una característica importante: la ausencia de serifas por primera vez en su su historia. Y aunque es bonito, la compañía ha afirmado que el cambio se debe más a la funcionalidad que a la estética. Con el tiempo, su logo se había ido volviendo más y más problemático. ¿La culpa? De las dichosas serifas.

Lo primero, una breve explicación de qué son: el texto que estás leyendo aquí, ahora mismo, las tiene. Las serifas son esas pequeñas, casi diminutas, líneas decorativas que aparece en los extremos de muchas letras. Ayudan a la lectura y a la legibilidad de un texto. La cuestión es que no son tan útiles cuando esas letras necesitan mostrarse en diferentes tamaños como ocurre, por ejemplo, en un logo. Aquí hay un antes y un después del logo de Google. ¿Ven cómo desaparecen las serifas?

Si miramos la evolución del logo de Google en este vídeo, podemos ver que se han estado utilizando prácticamente durante los 17 años de su existencia. Se aprecia como el logo cada vez es más sencillo pero la mayoría son decisiones que afectan al estilo del mismo. Al principio está esa tipografía tan de los 90 como de globo inflado. Luego llegó la del año 2000 con los biseles más marcados, un cambio de color más tarde y por último en color plano gracias a Material Design.

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Tras un cambio minúsculo el año pasado, sin embargo, quedó claro que los diseñadores estaban más o menos atascados. El logo de Google tenía un gran problema.

Las serifas no escalan

Lo primero de todo: escalabilidad. El logo de Google sufría problemas al miniaturizarse. Una G de google con todas esas serifas y prominencias no se va a leer bien en tamaños pequeños, por la misma razón por la que Helvetica no es una fuente del todo idónea para textos pequeños. Ocurre porque cuando se llegan a esos tamaños el suyo se reduce aún más así que comienzan a desaparecer. No tienen, en esencia, utilidad. La G casi parece convertirse en una C. ¡Coogie!

Es el mismo problema que muchos logos encuentran cuando se visualizan en un smartphone o en la pantalla de un smartwatch, por supuesto, así que los diseñadores a menudo realizan una versión del mismo que a menudo consiste en una sola letra, conocida como favicon. También se usa para los navegadores. Google tiene una g minúscula en azul para este tipo de ocasiones, pero adolecía de los mismos problemas que el logo completo. Ahora, la nueva G en singular y más colorida se utilizará como favicon, y las diferentes aplicaciones (Google+, Google Maps y demás) tendrán cada una su propia versión modificada.

En ambos casos, puede verse como las serifas han desaparecido.

Las serifas consumen ancho de banda

Ya hemos visto que, por un lado, el favicon sin serifa resuelve bien el problema de la escala. Sin embargo el logo en sí, completo, necesita unos ajustes extra. Cuando es visualizado en bajas resoluciones, resulta que también se degrada de la misma manera. Google conocía este problema desde hace años y de hecho ya había implementado una solución, en terminales con muy poca velocidad de conexión en lugar de una imagen se mostraba una especia de aproximación al logo hecha de texto de colores. Que se parecía. Más o menos.

En lugar de dar a sus usuarios con poco ancho de banda una experiencia mucho peor, la elección en esta ocasión ha sido no sólo rediseñado sino utilizar una fuente en SVG (Scalable Vector Graphic) que permite escalar virtualmente sin ningún tipo de problema. SVG es el mejor formato para los logos, probablemente el que la mayoría de ellos usen pronto. Dicho eso, los ingenieros de Google afirmaron que al quitar las serifas, el logo también ocupaba menos tamaño, implicando eso que se ve igual sin importar el ancho de banda ni la velocidad de conexión.

La eliminación de las serifas es parte de lo que hace a Google más accesible para todos sus usuarios, según afirma su propio equipo de diseño.

Esto nos ayuda a hacer que el logo mantenga un diseño perfecto sin importar dónde y cómo se use, y nos ayuda a optimizar sus características en términos de tamaño y de letanía, incluido construir una variante especial de nuestro logo a todo color que ocupa solo 305 bytes, comparado con nuestro logo actual de unos 14000 bytes. El antiguo logo, con sus serifas intrincadas y el tamaño más grande, requería que en determinados casos con mala conexión tuviésemos que mostrar una aproximación realizada con texto. El nuevo tamaño del nuevo logo evita este tipo de atajos y la consistencia que implica tiene muchísimo impacto cuando consideras nuestro objetivo de hacer Google más accesible y útil a todos los usuarios del mundo, incluidos los siguientes mil millones de ellos.

La última parte, para ser sinceros, suena un poco a parafernalia. Google ha estado muy ocupado con sus “siguientes mil millones” de usuarios ofreciendo herramientas a personas que no tienen buena conexión, como es por ejemplo optimizar las webs para que se vean en modo texto o poder ver vídeos de YouTube sin conexión, así como los mapas. Suena todo muy humanitario (y tienen buenas intenciones, seguro) pero la realidad es que sólo forma parte de un gran plan para aumentar aún más esa base de usuarios.

Entonces... ¿es el fin para las serifas?

Hay un detalle importante: ¿ No podría Google haber rediseñado el logo en SVG sin más? ¿Realmente era necesario eliminarlas? Le pregunté a Khoi Vinh, que recientemente se ha unido a Adobe como Principal Designer. Él lo ve como un ejemplo más de las decisiones que toma Google desde la perspectiva de un ingeniero:

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Creo que parte de lo que Google, entendiéndola como una compañía gigantesca que emplea a gente increíblemente inteligente, necesita hacer para realizar un cambio grande y subjetivo es anclarse a beneficio que son objetivos” afirma “así que “¿Qué tiene sentido para un ingeniero cuando estás rediseñando un logo? Ahorrar tiempo y ahorrar bytes

Es conveniente recordar la historia, de hace unos años, en la que Google probó 41 tipos distintos de azul para su barra de búsqueda y al final terminó ignorando las recomendaciones del equipo de diseño simplemente porque en un tipo de azul se hacía más clic según los datos estadísticos recopilados. Esta es una versión algo más avanzada de eso, según Vinh. “Sinceramente pienso que si hubiesen ido con algo más visceral, más pasional, hubiese estado bien también” afirma “pero la manera en la que Google ha hecho diseño en los últimos años, desde que Larry Page tomó el control, es ver si pueden añadir el diseño en la compañía como un componente más. Este es un buen ejemplo de cómo ven ellos la cuestión.

Así es, Google está tomando grandes medidas para añadir el diseño como una parte más del proceso en la compañía, los diseñadores han hablado de hecho acerca de cómo esas decisiones encajan con las líneas de Material Design, el esfuerzo que tienen por hacer un diseño más robusto. Con todo, todavía tienen que racionalizarlo con números y datos.

Aún así, todavía queda algo en el tintero en lo que se refiere a serifas y legibilidad. ¿Acabamos de dejar la era del logo con serifa atrás? ¿Por qué añadiría una compañía algo así a su logo cuando en algún momento se tendrá que quitar para que se vea bien en pequeñas pantallas? Ya hemos visto estos mismos cambios en los logos de otras compañías, especialmente en aquellas que necesitan visualizarse en un la pantalla de un smartphone o un smartwatch: más simple, más elegante, siempre sin serifa.

Pero Vinh no crea que las serifas vayan a desaparecer nunca del todo: “Se parecen en cierto sentido a las corbatas. En las películas de ciencia-ficción desde hace tiempo se predice su desaparición y no aparece en ninguna porque supuestamente en el futuro primará la eficiencia. Pero la realidad es que nunca se han ido y nunca se van a ir, porque hacen un buen trabajo recordándonos que somos humanos”.

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