Hay que reconocerlo. Esperábamos más de Samsung en la presentación del Galaxy S4. ¿Un S4 tan similar al S3 que casi parecen lo mismo? ¿Ninguna novedad en diseño y solo en especificaciones y software? El problema es que las novedades en software, por sí mismas, no venden teléfonos, las solemos dejar aparcadas en el móvil. Y las especificaciones tampoco. Ayudan, pero no son suficientes. Los smartphones entran por los ojos y la cartera, por el precio. Ahí, en el precio, es donde Samsung puede hacer daño con el S4. A falta de probar a fondo la nueva creación de Samsung, y viendo el HTC One, el Xperia Z o incluso el Z10, el S4 nos sabe a poco. Muy poco. ¿Qué te ha parecido?

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Es curioso ver cómo los dos líderes absolutos de mercado, Apple y Samsung, están siendo bastante conservadores con sus nuevos modelos. Y, sin embargo, les funciona. La decepción inicial con el iPhone 5 fue importante, pero se ha vendido como rosquillas. Samsung parece querer imitar a Apple hasta en eso.

Si el S4 nos deja fríos es por lo que hay alrededor. El HTC One, por ejemplo, es uno de los teléfonos con más personalidad y más impresionantes en diseño que hemos visto. Puedes leer nuestro análisis al completo por aquí. Y BlackBerry, Sony y Nokia también están arriesgando con sus propuestas. Normal, no les queda otra.

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La duda es: ¿ha perdido Samsung una oportunidad para dar un golpe en la mesa de autoridad con el S4? ¿Están pecando de conservadores? ¿Cómo lo ves? Cuéntanoslo debajo.