Los drones se han revelado como unas herramientas muy atractivas para generar planos aéreos y secuencias sorprendentes que no podrían ser filmadas de otra forma. Sin embargo, hay momentos en los que quizá no sean lo más apropiado. Esta feliz pareja lo descubrió por las malas.

El accidente tuvo lugar dos días antes de la boda, durante la correspondiente sesión de fotos, y, afortunadamente, se saldó con sólo un corte en la mejilla del novio. El piloto explica muy compungido, que la causa del accidente fue que no calculó bien el momento en el que el dron, un DJI Phantom equipado con una cámara GoPro Hero 3, debía levantar el vuelo.

Al final todo quedó en un susto y los novios se han tomado el incidente con humor, permitiendo a WeddingMan123 (el piloto) colgar este vídeo a modo de advertencia. Los drones son maravillosos, sí, pero cuidado al pilotarlos, que los carga el diablo. [YouTube vía Reddit]