Image: Keeping Up with the Kardashians / E!

En el episodio del domingo de Keeping Up with the Kardashians, los médicos le explicaron a Kim que un tercer embarazo podría ser arriesgado e incluso peligroso para su vida por una posible complicación conocida como “retención placentaria”. Te explicamos lo que eso significa, y por qué Kim está considerando buscarse una gestante subrogada.

Durante el último episodio del show, Kardashian visitó a dos médicos que le aconsejaron evitar un tercer embarazo dadas las particulares complicaciones que experimentó durante sus dos primeras gestaciones.

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“No se sabe si puedes tener el mismo tipo de problema, que podría ser más grave esta vez”, dijo el Dr. Paul Crane. “Siempre estás corriendo algo de riesgo. Hay situaciones en las que la retención de placenta podría estar entre la vida o la muerte”. A lo que Kris Jenner agregó: “Podrías desangrar hasta morir”. Un especialista en fertilidad se hizo eco de estas opiniones, y le aconsejó: “Un útero subrogado es una opción razonable. Si nuestro objetivo es hacer crecer a tu familia como quieres, entonces una gestante subrogada tiene sentido”.

Como señalaron los médicos, una retención placentaria es un asunto serio. Es cuando una parte o la totalidad de la placenta permanece dentro del útero de la madre después del nacimiento. La placenta es un órgano que proporciona oxígeno y nutrientes al feto, y que elimina los desechos de la sangre del bebé. Normalmente la placenta está unida a la pared del útero de la madre y es expulsada durante la “tercera etapa” del parto, que suele ocurrir aproximadamente media hora después del nacimiento del bebé. (Si la madre vuelve a quedarse embarazada, se forma una placenta nueva). Pero en un pequeño número de casos, la placenta, o parte de ella, se queda atascada, dando lugar a algunas complicaciones graves.

Cuando la placenta o fragmentos de placenta permanecen en el útero, la madre puede experimentar síntomas como sangrado abundante (hemorragia posparto), calambres estomacales, fiebre e incapacidad para producir leche materna. En algunos casos, el sangrado puede ser lo suficientemente grave como para amenazar la vida de la madre. Si quedan fragmentos de la placenta, es posible que una madre tenga que ser readmitida en el hospital para que los retiren. La cirugía es lo suficientemente grave como para que la madre se someta a anestesia, y debe ocurrir unas horas después del nacimiento para prevenir el sangrado. Se suelen prescribir antibióticos para evitar una infección.

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Kardashian tuvo preeclampsia durante su primer embarazo, lo que significa presión arterial alta, retención de líquidos y placenta acreta, que es una forma de retención placentaria. En el caso de Kardashian, su placenta creció demasiado profunda en su pared uterina, y no pudo separarse tras el parto. (El acretismo placentario también ocurre cuando la placenta se incrusta en la cicatriz de una cesárea previa.) La retención de placenta también puede ocurrir cuando el útero deja de contraerse o no se contrae lo suficiente para separar la placenta de la pared del útero (una condición conocida como atonía uterina) y, en algunos casos, la placenta se separa de la pared del útero pero puede quedarse atrapada detrás de un cuello uterino semicerrado (placenta atrapada).

No hay prácticamente nada que se pueda hacer para prevenir una retención de placenta, y el riesgo aumenta con cada embarazo que pasa. La afección ocurre en el 2% de los partos y tiene una tasa de mortalidad de casi el 10% en zonas rurales; las complicaciones tienden a darse cuando falta un manejo activo de la tercera etapa del parto, como en los nacimientos en el hogar. La retención placentaria, con su hemorragia asociada, es una de las causas principales de mortalidad materna. Además de la preeclampsia, otros factores de riesgo para una retención de placenta incluyen tener una cirugía previa en el útero y más de 35 años. Kim Kardashian, que ahora tiene 36 años, ya ha dado a luz a dos niños y se sometió a cirugía después su primer embarazo, de ahí las advertencias del médico.

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El acretismo de placenta puede diagnosticarse antes del parto mediante análisis de sangre y ecografías y, si se detecta, puede dar pie a una cesárea llegado el momento. Alternativamente, y según lo aconsejado por los médicos de Kardashian, una mujer de alto riesgo debe evitar el embarazo y considerar la subrogación en su lugar. De hecho, Kim parece estar tomándose esta posibilidad muy en serio. “He llegado a la conclusión en mi mente de que no puedo tener otro hijo”, dijo Kim a su madre al final del episodio. “Así que ahora quiero explorar la subrogación”.

Lo cual es todo un drama para los Kardashians, por no decir los reality shows. ¿Quién será la madre subrogada del tercer hijo de Kim?

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[People, LiveScience, BabyCentre, NCBI]