Ingenieros e investigadores del departamento de ciencia e ingeniería de la Universidad de Oxford están probando un nuevo coche autónomo llamado RobotCar con la idea de que algún día llegue a las carreteras. Igual que hace Google en California, pero en la lluviosa Inglaterra. Partiendo del coche eléctrico Nissan Leaf, han ido integrando lásers, cámaras y radares que monitorizan, mapean y recuerdan el entorno. Un ordenador central analiza todos los datos en tiempo real y toma decisiones de velocidad y dirección para evitar obstáculos. Y no solo eso: ya trabajan con el gobierno británico para poder probarlo en varias carreteras del país. 

De momento, hasta que eso ocurra, el equipo de investigadores e ingenieros prueban el coche en un circuito cerrado en el Parque Científico Begbroke, en Oxfordshire. 

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El coche no utiliza GPS para manejarse. Los creadores del RobotCar piensan que el GPS, incluso cuando está disponible, no ofrece la suficiente precisión como para que un coche pueda tomar decisiones de forma autónoma sobre cuándo girar, hacia dónde, con qué velocidad...

El sistema está diseñado para aprender y memorizar paulatinamente rutas habituales. Una vez lo ha hecho, ofrece la opción al conductor de tomar el mando y conducir por sí mismo. Con solo tocar la pantalla de un iPad integrado en el salpicadero, el coche se pone en modo "piloto automático".

"La palabra clave para nosotros es que el coche adquiere "experiencia". Al principio es un humano quien lo conduce y el sistema va construyendo un modelo 3D de su entorno", explica a la BBC el profesor Newman, uno de los responsables del proyecto.

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Además de los láser, cámaras y resto de sensores, el RobotCar cuenta en total con tres equipos en su interior: un ordenador llamado LLC (Low Level Controller), otro MVC (Main Vehicle Computer) y un iPad que hace de interfaz con el conductor. 

Otro de los objetivos clave del proyecto es el coste: construir un modelo de coche autónomo lo más barato posible. De momento, todo el sistema diseñado por la Universidad de Oxford cuesta unos 5.800 euros, pero los investigadores creen que podrían rebajar el coste en un futuro hasta los 116 euros.

¿Demasiado optimista? Tal vez, pero es sencillamente fantástico que cada vez haya más proyectos de coches autónomos en marcha y no todos dependan, de nuevo, de Google. 

Debajo algunos de los vídeos más interesantes. Puedes consultar toda la información en la web del proyecto. [RobotCar vía BBC]