Wall-E tenía una adorable mirada y sus expresiones eran totalmente convincentes, desafortunadamente no es un robot real. Si hacemos un recuento de las propuestas reales de interacción social humano-robot, nos daremos cuenta que la mayoría de robots resultan desconcertantes y hasta un poco escalofriantes. Sin embargo Romibo promete ser adorable.

El robot Romibo mostrado durante la Stanford Robot Block Party 2013, además de ser lindo y esponjoso tiene un montón de cosas a su favor. Puede parecer un juguete avanzado, pero su variedad de sensores y funciones lo hacen ideal para la investigación robótica social. Sobre todo para el uso terapéutico y educacional en niños con discapacidades.

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Gracias a que se trata de un proyecto de código abierto, se han incluido muchas funcionalidades como emplear un iPhone para lograr una mayor expresión emocional de sus ojos, o usar un iPad para su control. Además de un amplio control de sus movimiento gracias al uso de sensores de luz y acelerómetros. [IEEE Spectrum]