Pon sal en la piel y luego presiona hielo sobre ella. O mejor no. Esto, que parece inocuo, crea una reacción endotérmica que baja la temperatura hasta el superenfriamiento, causando lesiones graves por quemaduras. El reto consiste en aguantar tanto tiempo como puedas esta mezcla, grabarlo y subirlo a YouTube. Y sí, es tan doloroso como parece.

En Estados Unidos, donde de momento está localizado el fenómeno, expresan preocupación por el número de adolescentes heridos, que se concentran en su mayoría en edades comprendidas entre los 8 y 16 años. El desafío puede causar rápidamente lesiones de segundo y tercer grado, dejando quemaduras similares a las de la congelación o, para expresarlo de un modo más visual, quemarse con un metal al rojo vivo.

Advertisement

De hecho, es suficiente para causar una congelación total de una zona pequeña, para arrancar un cacho de piel o hundirla haciendo boquetes. Si se usa, por ejemplo, sólo en un dedo, podría ser necesaria la amputación. Todo depende del tiempo de exposición y la cantidad de sal.

La sobrefusión es un experimento químico, no una broma

Añadir sal al hielo disminuye la temperatura normal de congelación. El fenómeno conocido como sobrefusión, que puede ser útil para congelar botellas de agua en segundos, sobre la piel absorbe el calor de las células, congelándola al extremo y muy deprisa, siendo extremadamente doloroso.

Advertisement

Por otra parte, aun si las quemaduras se tratan de buena manera y la marca no queda muy mal, lo cual es poco frecuente pues todas las quemaduras graves suelen dejar cicatrices duraderas, es probable que prácticamente mate al nervio del dolor y nunca te crezca vello en la zona de nuevo, como les ocurre a los supervivientes de incendios: alopecia por muerte de los capilares.

Ana Hernández Aceituno, doctora de Medicina preventiva y salud publica, afirma a Gizmodo en Español: “El hielo ya en general quema, daña las células y provoca heridas similares a la quemadura de calor. Por eso siempre se recomienda aplicar hielo con un paño o algo por medio, con sal el efecto se acentúa por reacción química. En cuanto a las marcas, la quemadura de segundo grado puede llegar a hacer ampolla y esto deja cicatriz, al igual que puede infectarse si no se trata bien”.

De YouTube al mundo

En 2010 el desafío se convirtió en tendencia en el YouTube de aquel entonces y subió como la espuma. Los adolescentes intentaban ganar seguidores al hacerlo, como ocurre con tantos otros retos absurdos de Internet, con la “ventaja” de ser fácil, pues no hay casa en la que no esté disponible un bote de sal y unos pocos cubitos de hielo.

La mayor parte de los los casos se concentran en los hogares de Estados Unidos. En este país, bajó su popularidad tras el herido más grave que se recuerda: un niño de 12 años de Pittsburgh que se quemó una cruz en toda la espalda; probablemente porque el suceso aumentó la concienciación del riesgo. Por alguna de esas misteriosas razones virales, el “reto” ha vuelto a despuntar en popularidad y la plataforma está sufriendo para borrar todos los contenidos a tiempo. Desgraciadamente, hay videos que llevan semanas y millones de visitas.

Así, ya existen casos internacionalmente, por ejemplo en Francia, Rusia o Reino Unido; también existe una reciente advertencia de la Guardia Civil en España y algún caso aislado, pero sin que se le pueda llamar una verdadera moda todavía fuera de EE.UU. Irónicamente, la difusión por parte de cuentas oficiales nacionales con prestigio, como la Guardia Civil, resulta contraproducente: se puede lograr hacer viral un problema grave que hasta entonces no existía dentro de las fronteras.

Advertisement

YouTube está borrando según aparecen dichos vídeos, apelando a la violación de sus términos de uso en todos los países, entendiendo que el contenido incita a cometer actos perjudiciales para la salud pública. Desgraciadamente, si se categorizan como contenidos sensible y para adultos, a veces sobreviven a la purga.