El nuevo Ativ Q es lo más parecido a un camaleón tecnológico. Mitad tableta, mitad ordenador. Mitad Windows, mitad Android. Todo en uno. Fue el equipo-sorpresa que Samsung presentó ayer en su evento de Londres. Tuvimos la oportunidad de probarlo brevemente y, pese al buen diseño e intenciones, una pregunta te asalta a cada instante que manejas el equipo: ¿cuál es la ventaja de tener Android y Windows en un mismo equipo? ¿Realmente alguien necesita algo así?

Con el Ativ Q uno tiene la sensación de estar frente a un experimento. Y no porque el equipo esté aún por cocinar, le falle el software o el diseño cojee. El Ativ Q, con pantalla táctil de 13,3 pulgadas y espectacular resolución 3200 x 1800 píxeles, es un equipo completo y solvente. Pero es probarlo y pensar: ¿por qué?

Lo primero que llama la atención es su peso: 1,29 kilos. Olvídate de utilizarlo a una sola mano como tableta salvo que quieras hacer pesas. Pero es lo que hay: es un convertible al que le puedes desplegar el teclado como por arte de magia. Y esa es casi la mejor parte: permite casi infinitas combinaciones de posiciones de la pantalla y teclado. Perfecto para navegar por la Red como tableta (a pesar de ser bastante incómodo en modo vertical) y perfecto para trabajar como portátil con su Windows 8 completo.

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En los 10-15 minutos que lo probamos, el Ativ Q respondió con creces. Cuenta con la última generación de procesadores de Intel (Haswell) que mueven el sistema dual sin problemas, aunque no te esperes un cambio instantáneo, hay cierta ralentización. Una vez dentro de Windows o Android, opera con sorprendente fluidez.

El truco viene al apretar un solo botón en la pantalla: de Windows 8 saltamos directamente a Android y viceversa. Sin reinicios. Y hay cierta integración entre ambos sistemas. Por ejemplo, como se puede ver en el vídeo, puedes instalar Google Play como app en Windows 8 para tener acceso directo a la tienda de Google desde el sistema operativo de Microsoft. ¿Confundido? Nosotros también.

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¿Hay realmente demanda para este tipo de equipos con OS dual? ¿Solucionan algún problema para el usuario? Windows Phone carece de los cientos de miles de Apps de Android, pero las dimensiones y peso del Ativ Q te van a disuadir de utilizarlo como una tableta estándar. Y al revés. Si eres un usuario movido por la productividad, Android no te va a interesar. Es como matar moscas a cañonazos.

Al final, como en cualquier equipo, la clave estará en el precio. Un equipo así por 500-600 euros sería una gran opción para muchos usuarios dispuestos a probar. Samsung aún no ha dicho nada de precio ni disponibilidad concreta por países, pero sorprendería verlo por menos de 900 o 1000 euros. A ese precio, la combinación Ultrabook y minitableta por separado acabará siendo la opción para muchos usuarios. Algo más cara, pero mucho más sencilla. Es lo malo de los convertibles, y más si tienen un SO dual: se quedan en tierra de nadie.