Samsung acaba de lanzar la primera de una nueva familia de cámaras sin espejo con objetivos intercambiables, la NX Mini. En esencia, se trata de una miniaturización del sistema que ya conocemos en las NX orientada al fotógrafo casual que quiere ir ligero de equipaje.

La coreana no ha tardado en bautizarla como la cámara con lentes intercambiables más fina del mundo. Independientemente de si es así o no, lo cierto es que la NX Mini se lleva muy cómodamente en el bolsillo gracias a su cuerpo de 22,5 milímetros de grosor, y a sus 158 gramos.

La NX Mini respira simplicidad, con apenas un puñado de mandos físicos y el resto de controles agrupados en su pantalla táctil. La pantalla, además, es basculante, para facilitar el sacarnos autofotos en esta nueva moda digital de los selfies. A nivel de conectividad, la cámara lleva Wi-Fi, NFC y todas las piezas de software necesarias para transmitir nuestras fotos a otros equipos o a la red social de turno.

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En cuanto a lentes, la NX Mini equipa su propio sistema de lentes homónimas de pequeño formato, aunque puede llevar también lentes de la familia NX con el correspondiente adaptador (150 dólares adicionales). La cámara sale con dos objetivos: un 9mm f/3.5 (equivalente a unos 24mm), y un zoom con estabilización óptica de 9-27mm f/3.5-5.6 (equivalente a un 24-70mm).

La NX Mini equipa un sensor BCI CMOS de 20,5 megapíxeles capaz de grabar vídeo Full HD a 30fps, o de tomar ráfagas a plena resolución de 6 fotos por segundo. Su batería le da para sacar algo más de 600 fotos antes de agotarse. La NX Mini es, en suma, una sin espejo sencilla y pequeña enfocada a los que quieran un equipo de lentes intercambiables sin entrar mucho en matices de fotógrafo entusiasta, y a un precio comedido: 450 dólares (o 550 con objetivo zoom y un flash externo). Saldrá a la venta en abril.