Microsoft acaba de anunciar oficialmente el fin de la larga disputa de patentes que mantenía con Samsung y por la que la coreana estaba obligada a pagar una suma en concepto de royalties por cada smartphone Android que vendía. Solo en 2013 se calcula que pagó más de mil millones de dólares.

El origen de estos pagos se remonta a 2011, fecha en la que Samsung y Microsoft llegaron a un acuerdo de cesión y uso de patentes. Cuando Microsoft compró Nokia, la coreana aprovechó la oportunidad para solicitar el fin de ese contrato.

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Finalmente, ambas compañías han llegado a un acuerdo amistoso cuyos detalles y cifras no se han hecho públicas. Aunque se ha llegado a un acuerdo, no está claro si Samsung seguirá pagando una cantidad diferente por cada móvil Android con patentes de Microsoft que vende, o se habrá llegado a otro tipo de acuerdo. [vía Microsoft]

Imagen: Bloomua / Shutterstock

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