Parece algún tipo de nave espacial extraterrestre, o el delirio de un malvado de película de James Bond, pero es muy real. Se llama Sea Orbiter, y es un laboratorio de investigación capaz de surcar los mares indefinidamente con una tripulación de 22 científicos.

Sea Orbiter es el sueño del arquitecto naval francés Jacques Rougerie, y el resultado de 30 años de trabajo. La estación ha sido diseñada con la colaboración de expertos como el mismísimo Jean-Michel Cousteau, o el ingeniero mecánico y antiguo director general de la NASA Daniel Goldin. También cuenta con el patrocinio de compañías como National Geographic. El navío es distinto a cualquier barco que hayamos podido ver. De sus 57 metros de altura, 30 se mantendrán por debajo del nivel del agua, y albergarán un complejo laboratorio sumergido con salida directa al océano.

El vehículo está diseñado en aluminio de grado aeronáutico, y sus motores e instalaciones se alimentarán mediante un sistema triple que extraerá electricidad del viento, el sol y las corrientes marinas.

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El capital necesario para iniciar la construcción asciende a 235.000 dólares, y está en estos momentos en fase de financiación colectiva en la web Kisskissbankbank. Si la financiación llega a buen puerto, la construcción de este navío futurista comenzará en la primavera de 2014, y concluirá a finales de 2015. La primera expedición submarina del Sea Orbiter está prevista para 2016. [Sea Orbiter vía Fast Company]