Imagen: Pixabay

¿Te has preguntado alguna vez si tu perro recuerda esas ocasiones en las que para él no fuiste el mejor dueño del mundo (incluso aunque fuese por su propio bien)? La última evidencia científica demuestra que sí, los perros tienen algo que se llama “memoria episódica”.

Un nuevo estudio publicado en Current Biology muestra que los perros, como los humanos, pueden recordar eventos pasados, incluso cuando esos no son particularmente importantes o significativos. La memoria episódica es la habilidad para “viajar” mentalmente al pasado en el tiempo y recordar experiencias en lugares y tiempos determinados con sus emociones asociadas. Más aún, la memoria episódica es una señal de que los perros podrían llegar a tener conciencia de sí mismos.

Imagen: Peretz Partensky

Que los científicos necesiten probar una cosa así puede que suponga una sorpresa para muchos propietarios de animales. Los perros a menudo se comportan de un modo que sugiere la presencia de esa memoria episódica, como alejarse del gato del vecino después de un encontronazo no particularmente agradable. El problema es que no podemos estar seguro de si los perros están acordándose como tal de un evento pasado o si están utilizando lo que se conoce como “memoria semántica”, que es la memorización de hechos y reglas necesarias para la supervivencia. Por desgracia, no podemos preguntarle a los perros qué es lo que ocurre en sus peludas cabezas.

Se han encontrado evidencias en torno a la memoria episódica en otras especies, como los primates, las ratas y las palomas. Sin embargo, esos estudios se basaban únicamente en un estímulo simple, tal como la presencia o la ausencia de comida y fueron realizados en laboratorios, muy lejos de lo que sucede en la vida real.

Para indicar la presencia de memoria episódica, o algo similar a, en los perros, Claudia Fufazza del MTA-ELTE Comparative Ethology Research Group en Budapest, Hungría, utilizó un truco llamado “Haz como yo hago” en el que 17 perros fueron entrenados para mirar a una persona realizar una acción específica y posteriormente realizar la acción ellos mismos cuando se les daba la orden. Por ejemplo, si el propietario pone su mano en la sombrilla y le dice al perro “hazlo”, el perro también pondrá su mano, digo... pezuña, en la sombrilla. Otras tareas del estilo implicaban ponerse de pie en una mesa, sentarse en una silla y saltar por encima de obstáculos.

“Haz como yo hago”. Para el entrenamiento los perros fueron entrenados para imitar acciones humanas. En algunos casos, los perros no sabían que tenían que recordar ciertas acciones, pero las recordaban de todos modos, una señal que implica memoria episódica. (Imagen: Claudia Fugazza, Ákos Pogány, and Ádám Miklós / Current Biology 2016)

Por sí solos, este entrenamiento no era suficiente para demostrar que los perros tienen memoria episódica. Los investigadores necesitaban mostrar que los perros eran capaces de recordar un evento que no esperaban recordar.

El estudio de la memoria episódica en no humanos es particularmente difícil porque implica identificar un estado mental (por ejemplo, recordar cosas que no parecen ser importantes)“ afirma Fugazza a Gizmodo “La mayoría de científicos coinciden que el registro en la memoria puede considerarse valido si la prueba en sí es inesperada, porque en este caso el sujeto no espera como tal que ha de recordar ese evento más tarde, con lo cual no sabe que es importante”.

Para crear un test donde se cumpla esa condición de “inesperabilidad”, los investigadores añadieron una segunda parte al ejercicio de “Haz como yo hago”. Los perros fueron entrenados para acostarse después de ver a un humano realizar una acción, sin importar cuál fuese esta. Así que si el humano se ponía de pie en una mesa, el perro se quedaría tumbado y quieto. A veces, y de manera inesperada, los entrenadores sorprendían a los perros con el comando “¡Haz como yo!”. Los perros, después de una pausa realizaban la acción.

El hecho de que el perro recordase la acción en concreto implica que aunque no tenían razones particulares para hacerlo, recordar eventos pasados. Es decir los perros tenían que recorra eventos que habían presenciado, pero no realizado, antes. Eso requiere que tuvieron que entrar en su “directorio” de “historia reciente” y extraer la información requerida, es decir, tuvieron que utilizar su memoria episódica. Los investigadores después de un minuto y de una hora, mostrando que los perros son capaces de recordar las acciones demostradas en periodos de tiempo tanto cortos como largos (aunque la memoria caía un poco con el paso del tiempo).

“El estudio es el primero en demostrar si los perros domésticos en su entorno natural pues recordar acciones complejas y eventos cercanos a la vida real” amplía Fugazza “Más aún es el primer estudio en aproximarse a las acciones realizadas por otros, pero no por los sujetos en sí”. Cree que este método puede ser usado y utilizado con otras especies animales, permitiendo que los científicos comprendan mejor como funcionan las mentes de los animales así como las acciones realizadas por otros.

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Como mencionaba, la memoria episódica ha sido relacionada con la conciencia de uno mismo, que es la habilidad para verse a como un ente en sí separado del resto. “Hasta ahora ningún test ha podido explicar de manera exitosa la auto conciencia en perros” dice Fugazza “ Creemos que este estudio nos acerca un paso a más a resolver esa pregunta”. [via Current Biology]