La polémica en torno a las SmartTV ha vuelto a la primera línea después de que los orwellianos términos de servicio de Samsung hayan hecho saltar las alarmas en torno a la privacidad. ¿La realidad? Samsung no está sola y la mayoría de marcas incurren en prácticas muy similares. Prácticas que puedes (y debes) controlar.

La polémica en la que se ha visto envuelta Samsung en las últimas horas no es nueva y tanto Samsung como otras marcas ya han pasado por situaciones parecidas. Un usuario en Reddit ha descubierto unas líneas en los términos de servicio que básicamente alertan de no mencionar información confidencial mientras el reconocimiento de voz está activo. La cuestión es que para la mayoría el funcionamiento es muy parecido, ya sea una Xbox, un Amazon Echo, una televisión Sony o una LG.

Cómo funciona

¿Cómo funcionan exactamente estos sistemas de reconocimiento de voz? Los dispositivos que los incorporan están escuchando activamente una palabra clave en concreto (por ejemplo "Hi TV" en el caso de Samsung, o "Xbox"). Una vez lo hacen se activa el reconocimiento de voz global, se graba lo que se dice el usuario y se envía a un servidor, donde se procesa, interpreta y manda una respuesta de vuelta al usuario. Para las SmartTV de Samsung, puedes ver una demostración en este vídeo, directamente hablándole al televisor, o en el vídeo debajo, hablandole al mando:

¿Por qué funcionan así? La mayoría de esos dispositivos no tienen el poder de procesamiento suficiente para interpretar el comando de voz de manera local, así que confían en servidores para ello. Aunque no convierte a todas estas marcas en adalides de la privacidad, ni mucho menos, sí que es cierto que se aleja del cuasi paranoico estado de miedo que va unido al "hay alguien grabando permanentemente todo lo que digo en mi salón". No es así.

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Luego está, por supuesto, la opción de desactivarlo. Podemos eliminar el reconocimiento de voz teniendo en cuenta dos factores muy importantes: que nuestra "Smart" TV de repente ya no va a ser tan smart y que incluso con este parámetro el comportamiento de muchas marcas es bastante difuso.

Por ejemplo, con los televisores de LG hace un par de años se comprobó que aunque se desactivase la opción, se continuaba grabando información y enviando a los servidores, con la pequeña diferencia de que en los metadatos había un pequeño comando que indicaba que esa información no debía almacenarse en el servidor ni, supuestamente, interpretarse.

Por otro lado, y poniéndonos en el peor de los casos, es decir que en el momento de activar el comando de voz alguien estuviese recitando aleatoriamente cualquier tipo de información personal, el hecho de que esa privacidad se vulnere quiere decir que tanto Samsung como el resto de compañías tienen herramientas de monitorización activas buscando cualquier tipo de información privada para venderla o utilizarla con oscuros fines. No estoy diciendo, ni muchísimo menos, que eso no ocurra, pero de nuevo comenzamos a rozar la delicada línea que separa la posibilidad de la paranoia.

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Con todo, y más allá del reconocimiento de voz, Samsung, LG y otras compañías registran gran parte del comportamiento que los usuarios realizan sobre sus dispositivos, como los canales que visitan, el contenido que ven en plataformas como Netflix o las páginas web que se visitan en el navegador. Nada nuevo pero, una vez más, muy cuestionable desde el punto de vista ético.

Qué hacer

¿La solución más efectiva si estás preocupado? Desconecta tu televisor del WiFi. Está claro que esta vía anula cualquier capacidad avanzada de tu televisor pero por lo menos blinda tu privacidad. Siempre podemos, además, recurrir a hardware de terceros (un Roku, un Synology, un Apple TV) para conseguir parte de las funciones avanzadas multimedia que se le presuponen a una SmartTV.

Lo que necesitamos, como mencionan en Which, es una serie de estándares en la industria donde la vulneración de la privacidad sea una excepción y no el modo por defecto:

  1. Que el tracking del usuario sea mínimo y encintado siempre, sin excepción.
  2. 100% de transparencia con respecto a ese tracking, dejando claro por qué ocurre.
  3. Dar la opción al consumidor a salir de cualquiera de esos programas sin que ello suponga una pérdida de funcionalidad en su SmartTV.
  4. Dar la opción al consumir de elegir si quiere ver anuncios o no en la pantalla de inicio de su televisor. Amazon ofrece descuentos en sus Kindle si te muestra anuncios en la pantalla de bloqueo ¿No debería ser lo mismo en el caso de las televisiones?

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