Si los seres humanos tenemos dispositivos como la Fitbit, o la Nike FuelBand para medir nuestra actividad solo por diversión, no debería de resultar tan extraño que este tipo de medidores salten al plano veterinario con objetivos más serios. Las primeras en dotarse de su propio wearable "deportivo" han sido las vacas.

El dispositivo se llama Silent Herdsman, y es un collar con un dispositivo que monitoriza la actividad de estos mamíferos. El principal objetivo de este cuantificador es medir la temperatura del animal para analizar el denominado ciclo estrual. Este ciclo, que regula los cambios hormonales en los mamíferos según las estaciones, es de vital importancia para los ganaderos porque influye, entre otras cosas, en la producción de leche.

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Silent Herdsman guarda los datos y los transmite de manera inalámbrica a una base de datos cuando la vaca se acerca a una estación base. También incorpora un sistema de alertas en el móvil para informar al propietario de la vaca de cambios en su comportamiento normal. La compañía escocesa que ha creado este sistema acaba de recibir tres millones de libras para lanzar Silent Herdsman fuera de las fronteras del Reino Unido. En el futuro, las vacas también estarán conectadas. [Silent Herdsman vía The Next Web]

Foto: Gerard Koudenburg / Shutterstock