Sony QX10 y QX100, primeras impresiones: los asesinos de las cámaras

Sony juega su carta de la novedad con dos accesorios tan interesantes como extraños: los objetivos para móvil QX10 y QX100. Antes de que comience la IFA hemos tenido la oportunidad de pasar un buen rato en compañía de estas lentes para fotógrafos móviles, y esta ha sido nuestra impresión.

Y esto ¿Cómo se usa?

Sony QX10 y QX100, primeras impresiones: los asesinos de las cámaras

No vamos a hablar de diseño porque ambos accesorios son poco más que un tubo con botones no muy diferente al objetivo de una cámara sin espejo. Lo interesante de los QX10 y 100 es cómo funcionan. Ambos tienen un sistema de sujección que permite girar el objetivo hasta dejarlo bien sujeto, pero no al móvil, sino a un accesorio con forma de disco, y dotado de unas fuertes pinzas rematadas en goma que abrazan el smartphone. El Xperia Z1 tiene la suerte de contar con una carcasa rígida que hace innecesario ese adaptador universal.

Sony QX10 y QX100, primeras impresiones: los asesinos de las cámaras

Lo curioso del asunto es que los QX10 y QX100 en realidad no necesitan estar pegados al móvil para funcionar. Podemos dejarlos sobre cualquier superficie o sujetarlos con una mano, mientras con la otra vemos hacia donde apunta el objetivo en nuestro móvil. Lente y teléfono están unidos por una conexión WiFi directa que se puede activar mediante NFC, y que tiene un alcance bastante respetable. No hace falta mencionar las posibilidades que dan estos accesorios para jugar a los espías.

Para ligar estas lentes al móvil basta conectarse a la red que genera el objetivo y escribir su contraseña. Ambos datos vienen en la parte interior de la tapa del compartimento para las baterías y, una vez los hemos emparejado, no hace falta volver a hacerlo.

Control por software (o no)

Sony QX10 y QX100, primeras impresiones: los asesinos de las cámaras

Los Sony QX10 y QX100 son, en esencia, una cámara compacta avanzada con forma de objetivo a la que sólo le falta la pantalla y los ajustes. Ambos elementos están en el teléfono gracias a una aplicación de cámara para Android e iOS llamada Play Memories.

La mala noticia es que Play Memories es obligatoria (no podemos utilizar otras aplicaciones de cámara de momento) y no es una maravilla. El software se conecta y desconecta con demasiada frecuencia como, por ejemplo, cuando salimos a la galería para ver una foto. La reconexión es rápida y automática, pero lleva un tiempo que un fotógrafo impaciente puede encontrar excesivo. También es especialmente sensible a interferencias. Las redes WiFi intensas pueden llegar a ralentizarla en ocasiones.

La buena noticia es que ambos problemas tienen fácil solución puliendo un poco más la aplicación o diseñando otra. Sony ya ha anunciado que liberará el SDK para que terceros programen las cámaras como quieran . Es más, ni siquiera hace falta el teléfono ya que los QX10 y QX100 integran mandos físicos de zoom, disparador, y su propio lector de tarjetas MicroSD. En otras palabras, que podemos adosar estos objetivos al teléfono, utilizarlos desde el terminal pero sin que estén pegados, o utilizarlos independientemente en una modalidad de fotografía a ciegas bastante divertida.

El sistema de almacenamiento es peculiar. Primero, el móvil guarda la imagen en su propia tarjeta de memoria. Después, utiliza la conexión para enviar al móvil una versión un poco más reducida de la foto. La configuración permite prescindir de esa segunda copia para que todo vaya más rápido, así como descargar imágenes de la tarjeta si, por ejemplo, no teníamos el móvil encendido durante una foto.

Calidad de imagen

Sony QX10 y QX100, primeras impresiones: los asesinos de las cámaras

Sony se ha labrado un lugar de honor dentro del mundo de la fotografía. En este sentido, los QX10 y QX100 no defraudan. El modelo superior, que hereda el sensor de la Sony RX100 es una pequeña maravilla, pero hasta su hermano menor, con menos megapíxeles y un sensor más humilde, es capaz de sacar unas fotos soberbias, y a años luz delo que puede lograr un smartphone por sí mismo. Incluso a tope de Zoom, los QX10 y 100 ofrecen una calidad excelente para el fotógrafo aficionado.

Aunque no son especialmente pequeños, ambos objetivos tienen, a nuestro juicio, unas intenciones muy aviesas: acabar de matar a las cámaras compactas. Llevar uno de estos accesorios nos permite prescindir completamente de la cámara compacta o emular los resultados de una sin espejo, y todo desde nuestro smartphone. Eso por no mencionar las posibilidades de juego fotógrafico que da el poder 'teledirigir' la cámara. En este sentido Sony va a sacar a finales de año una especie de reloj que sirve sólo para poder ver lo que estamos fotografiando y pulsar el disparador.

La presencia del Smartphone, por último, garantiza toda la conectividad y posibilidades de compartir fotos (o vídeo en 1080p) que queramos. En un sector en el que las cámaras son cada vez más solemnes y complicadas, los Sony DSC QX10 y QX100 reivindican la fotografía casual por simple diversión, pero con calidades muy serias. Hoy hemos visto como más de un especialista en fotografía ha vuelto a sonreir mientras probaba estos accesorios en el stand de Sony en la IFA.

Sony QX10 y QX100, primeras impresiones: los asesinos de las cámaras

Sony QX10 y QX100, primeras impresiones: los asesinos de las cámaras

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Sony QX10 y QX100, primeras impresiones: los asesinos de las cámaras