Lo han logrado. Después de cinco intentos, SpaceX ha conseguido aterrizar el propulsor principal del cohete Falcon 9 en una barcaza en el Atlántico después de lanzarlo al espacio. Un pequeño paso para una compañía, pero un salto gigantesco para el futuro de la exploración espacial privada.

Las condiciones han sido óptimas para el lanzamiento y el aterrizaje. Más allá de mirar con curiosidad la misión de reabastecimiento de la ISS, en la que va un nuevo módulo inflable que ampliará el espacio disponible de la estación espacial, todos estábamos atentos al tradicional intento de aterrizaje de SpaceX. Algo nos decía que la compañía iba a lograr aterrizar por fin la primera fase del cohete Falcon 9 en la plataforma robótica “Of course I still love you” a cientos de kilómetros de la costa de Florida.

Y así ha sido. Es un momento histórico no ya para la compañía de Elon Musk sino para el futuro de la exploración espacial. El objetivo a largo plazo de aterrizar el cohete es ahorrar una considerable cantidad de dinero en materiales, lo que resultaría en viajes espaciales más económicos.

Advertisement

Advertisement

SpaceX ya había logrado aterrizar el Falcon 9 en tierra firme, pero la verdadera meta era la barcaza en medio del mar (necesaria con lanzamientos de mayor velocidad). Ahora que lo han logrado, el siguiente paso será estandarizar este aterrizaje en vertical para cada lanzamiento de un Falcon 9, algo que sigue pareciendo muy complicado.

Barcaza donde aterrizó el cohete Falcon 9.

En el futuro, gracias a inversiones como la de Musk (que han sido tildadas en repetidas ocasiones de caprichosas), los cohetes reutilizables podrían ser de vital importancia para el comercio y el turismo espacial. Cuanto menos dinero cueste poner un cohete en el espacio, más personas podrán disfrutar de un viaje al espacio en clase turista. [SpaceX]


Síguenos también en Twitter, Facebook y Flipboard.