La segunda temporada de Stranger Things es, con la excepción de algunos fallos, maravillosa, pero pudo ser muy diferente. Los creadores de la serie tenían un plan completamente distinto para continuar los acontecimientos de la primera temporada, incluyendo la muerte de uno de sus protagonistas.

En la segunda temporada regresaron todos esos personajes que tanto llegamos a querer durante la primera. Los cinco niños protagonistas (Mike, Dustin, Will, Lucas y Once), Jonathan, Nancy, Jim, Joyce e incluso Steven (sí, hasta Steven se ganó nuestro cariño) estaban de vuelta para salvar al mundo del “Otro Lado”. No obstante, originalmente iba a ser muy diferente.

Advertisement

Los hermanos Duffer, creadores de la serie, comentaron en una charla en la Universidad de Chapman, Estados Unidos, que la segunda temporada iba a contar la historia desde otro punto de vista, debido a que la mayor heroína que conocimos en la primera temporada iba a morir definitivamente:

“Quizás no debería decir esto porque me gusta pretender que siempre hemos tenido todo planeado desde el principio, pero [Stranger Things] originalmente iba a ser una serie limitada. Esto quiere decir que Once iba a morir y no la íbamos a volver a ver, se sacrificaría definitivamente para salvar al mundo”.

La idea era, en cierto modo, contar una historia diferente cada temporada, con un elenco completamente nuevo, dado que las series limitadas estaban de moda (Fargo, American Horror Story, True Detective, etcétera). Sin embargo, descartaron esa idea inmediatamente tras el estreno de la primera temporada porque Netflix se los pidió. Para la productora, la historia de Once y su grupo era tan atractiva que, sencillamente, debía continuar.

De cualquier forma, la tercera temporada tendrá un cambio muy importante: la edad de los niños. Los Duffer comentaron en una entrevista con Yahoo! que van a dar un salto temporal para los próximos episodios, algo que básicamente se debe a que los actores que interpretan a los niños de la serie han crecido en el mundo real.

“Tiene que haber un salto temporal, los niños ya parecen mucho mayores.”

Por último, los Duffer también confirmaron que la historia de Bob es un guiño a IT, la obra maestra de Stephen King. Cuando el personaje cuenta que tuvo una experiencia traumática con un payaso cuando era niño se refería a Pennywise.[vía CinemaBlend / Vulture / Yahoo!]