Dejando de lado el objetivo bélico de estos aparatitos, hay que reconocer que aviones como el F-16 son máquinas casi perfectas, y eso que fueron diseñados por primera vez ya en 1970. Muy pocos tienen la posibilidad de pilotar uno de estos cazas a toda potencia, pero gracias a vídeos como el de arriba podemos hacernos una idea de cómo es. Las imágenes corresponden a ejercicios de entrenamiento, que incluyen vuelos a muy baja altura, repostaje en vuelo o bombardeos sobre objetivos simulados. Casi tan espectacular como ver a un F-18 atravesar la barrera del sonido.