Reconstruyen la cara de una mujer acusada de brujería que murió en prisión antes de que la quemaran hace 300 años

Lilias Adie fue arrastrada ante un tribunal en 1704, acusada de brujería. Fue de las pocas que se libró de arder en la hoguera, pero solo porque murió en prisión antes de que sus jueces ejecutaran la sentencia. 300 años más tarde la ciencia forense nos permite mirar a la cara de aquella “bruja”.

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