Hermanos, ahora sabemos que ni siquiera Google va poder protegernos de la rebelión de las máquinas. Y si no, mirad con qué facilidad y cuánto estilo consigue pasar el reCAPTCHA “no soy un robot” este brazo mecánico que, ciertamente, sí es un robot. O como mínimo un robot de control remoto.

Queda claro que la API de Google no está preparada para este tipo de ataques robóticos, y se centra en defender Internet de otro tipo de robots: los spambots, esos pesados algoritmos que llenan los foros de mensajes sobre cómo hacerse rico con poco esfuerzo y nos mantienen al día por email de las últimas novedades en materia de alargamiento de pene.

Google presentó el famoso reCAPTCHA “no soy un robot” en 2014. Por entonces ya estábamos hartos de tener que escribir palabras aparentemente aleatorias en los reCAPTCHA (que en realidad provienen de libros que los humanos ayudamos a digitalizar), y aquel nuevo sistema que solo nos pedía hacer clic en la casilla “no soy un robot” nos pareció revolucionario.

Advertisement

Advertisement

Pero lo que está a punto de venir es aún mejor: el reCAPTCHA invisible. La próxima API de Google ni siquiera nos pedirá hacer clic en una casilla, el sistema sencillamente sabrá que no somos robots. ¿Cómo lo sabe? La pregunta es: qué no sabe Google sobre nosotros. Solo tiene que mirar nuestras cookies y comportamiento para descartar que somos spam.

¿Y qué ocurre cuando no hay suficiente información sobre nosotros? Nos obligan a pasar por una doble verificación que nos hace preguntas sobre una serie de imágenes. Nuestras respuestas ayudan a mejorar servicios como Street View y Google Fotos. Así que, en definitiva, ya estamos sirviendo a los robots sin necesidad de una rebelión de las máquinas.

Advertisement

[Matt Unsworth vía Reddit]