Elon Musk. AP

Elon Musk ha anunciado que Tesla construirá la batería de ion litio más grande del mundo en un parque eólico australiano. El proyecto se llevará a cabo en asociación con la eléctrica francesa Neoen, y supone un gran esfuerzo por solventar la crisis eléctrica que sufre el sur australiano.

Tal y como ha anunciado Musk a través de su cuenta de Twitter, la batería contará con 129MWh (100 megavatios) y busca mejorar la seguridad de los suministros de electricidad en todo el área que abarca Australia Meridional. Jay Weatherill, primer ministro del estado, ha confirmado hace unas horas el acuerdo como parte clave del plan energético de 550 millones de dólares del gobierno:

La batería transformará completamente la manera de almacenar energía renovable y estabilizará la red de Australia Meridional, además de bajar los precios. Esto abre nuevas oportunidades para las renovables en este estado, la nación y todo el mundo-

En realidad, estamos una vez ante un tipo, Musk, que parece cumplir la mayoría de sus promesas, por marcianas o complicadas que parezcan. En el mes de marzo contábamos cómo el empresario lanzó un órdago al gobierno australiano. Musk se comprometía a arreglar los problemas de la red eléctrica en Australia del Sur en 100 días. En caso de que no pudiera, lo haría gratis, sin coste para el gobierno. Según ha explicado hace unas horas después del anuncio:

Se puede cargar la batería cuando hay exceso de energía y el coste de producción es menor y, entonces, descargar cuando el coste de producción es alto. Esto disminuye el coste medio para el cliente final. Esta batería triplicará la capacidad de la actual más grande, de unos 30 megavatios. Es una mejora fundamental en la eficiencia de la red eléctrica, aunque existen ciertos riesgos sobre el montaje.

Si todo sale según lo previsto, Tesla podría ayudar en buena medida a solucionar el problema que ha sufrido el estado australiano a raíz de una serie de apagones en los últimos seis meses, el último de ellos el pasado mes de febrero durante una ola de calor. [The Guardian]