Foto: Your Best Digs / Flickr

En algunas regiones de España como La Mancha a menudo se habla de el trapo de la Benita, un legendario artefacto de limpieza doméstica que pone más mierda que quita. La descripción humorística le va como anillo al dedo al objeto más sucio de tu cocina, uno que quizá no es tan buena idea hervir.

Un equipo de biólogos de la Universidad Furtwangen, en Alemania, ha secuenciado el ADN de las bacterias presentes en 14 estropajos o esponjas de cocina usadas. El resultado confirma lo que la sabiduría popular ya intuía, que los estropajos son un auténtico nido de bacterias. De hecho, son el objeto con mayor población bacteriana de toda la casa por encima incluso de lo que podemos encontrar en los cuartos de baño.

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Los resultados del trabajo, recién publicados en Scientific Reports muestran que un solo centímetro cúbico de un estropajo de cocina usado tienen una población de 5 x 1010 bacterias. Esa cifra equivale a siete veces la población de seres humanos sobre el planeta Tierra. Según los autores del estudio, solo hay un material con mayor densidad de bacterias: la materia fecal.

Un estropajo de cocina, visto de cerca. Foto: Jnzl’s Photos / Flickr

El estudio confirma que los estropajos y esponjas de cocina nuevos, aunque no son completamente estériles, tienen una población de bacterias muy baja. Con el uso y la humedad constantes, el microbioma en las cavidades del estropajo se dispara. Entre sus habitantes podemos encontrar:

  • Campylobacter: una de las cuatro bacterias más comunes causantes de enfermedades diarreicas y la principal causa de gastroenteritis en el mundo.
  • Enterobacter cloacae: Una bacteria fecal presente en el aparato digestivo humano. Puede llegar a causar infecciones del tracto urinario o infectar personas con el sistema inmunitario deprimido
  • Escherichia coli: Aunque también está presente en nuestras heces, es uno de los organismos patógenos más relevantes en el hombre, tanto en la producción de infecciones gastrointestinales como de otros sistemas (urinario, sanguíneo, nervioso).
  • Klebsiella: Las bacterias del género Klebsiella son responsables de un amplio abanico de infecciones entre las que destacan las neumonías.
  • Proteus: Generalmente esta bacteria causa infecciones del tracto urinario, pero puede causar también otitis, meningitis y neumonía.
  • Salmonella: Otra sospechosa habitual en las gastroenteritis y diarreas.
  • Staphylococcus: Algunas variantes de este microorganismo son las reponsables de infecciones leves de la piel, pero puede llegar a ser peligroso si alcanza otros órganos por instrumental quirúrgico contaminado.
  • Moraxella osloensis: Es la principal causante del desagradable olor a humedad en los estropajos y trapos de cocina, así como en la colada húmeda. No es especialmente peligrosa para el ser humano, pero puede causar infecciones en personas con las defensas bajas.

Existe la costumbre de limpiar este tipo de esponjas sumergiéndolas en agua hirviendo, metiéndolas en el lavaplatos o incluso en el microondas con agua (si no tienen partes metálicas), pero estos métodos tienen un problema importante.

La limpieza con agua hirviendo puede empeorar la presencia bacteriana a largo plazo. Foto: Your Best Digs / Flickr

Según los autores del estudio, hervir los estropajos no mata al 100% de las bacterias que viven en la esponja. Tan solo a las menos resistentes. El efecto indeseado de este método es que solo mata a las bacterias más débiles y deja sitio a los patógenos más resistentes y peligrosos. Combinar la limpieza con agua hirviendo con métodos más seguros como sumergir la esponja en lejía alarga un poco la vida útil de los estropajos, pero en general el mejor consejo es reemplazarlos una vez por semana. [Scientific Reports vía Sciencemag]