Iluatración: Ellegant / Shutterstock

Ya sabíamos que caminar mientras miramos absortos el teléfono móvil puede ser un problema para nuestra propia seguridad vial, pero ¿hasta qué punto perjudica nuestra postura este mal hábito? Un grupo de investigadores ha decidido averiguarlo y lo que han encontrado es mucho peor de lo que esperábamos.

Para investigar los efectos de estar mirando el smartphone en la postura, un grupo de médicos del departamento de salud y rehabilitación de la Universidad de Queensland ha realizado un curioso experimento con 26 personas sanas. Las ha hecho caminar tres veces sobre una cinta durante una distancia de casi 14 kilómetros. La primera ronda han caminado libremente, la segunda lo han hecho leyendo un texto en el teléfono móvil, y la tercera escribiendo un mensaje. La manera de escribirlo (con una o dos manos y con el móvil en posición vertical u horizontal) quedaba a discreción de cada participante. La única limitación era que el corrector ortográfico debía estar desactivado para calcular también el índice de errores al teclear.

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Los datos demográficos previos al experimento ya dan alguna idea sobre los peligros de caminar mirando al móvil. El 35% de los sujetos del experimento reportó haber sufrido algún tipo de accidente (caídas o tropezones) al usar el smartphone mientras caminaban. Las mediciones 3D efectuadas con un sistema de ocho cámaras revelan un montón de desviaciones potencialmente problemáticas, especialmente en cuello y pelvis.

La evaluación del rendimiento al caminar ha revelado que los sujetos caminan significativamente más lento y demuestran una marcada desviación lateral. Además, se incrementa el rango de rotación de la cabeza respecto al marco de referencia del resto del cuerpo. Aparte de caminar con la cabeza inclinada, el rango de movimiento del cuello al caminar se reduce. El tórax y la cabeza muestran menos variabilidad al caminar con el móvil que al hacerlo libremente.

Según el estudio, todos estos problemas posturales, combinados, se traducen en una pérdida de estabilidad al caminar y en que la persona es menos capaz de compensar alteraciones imprevistas en el equilibrio, sean externas o producto del propio movimiento.

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Por otra parte, el ser humano utiliza sobre todo en la vista como sistema de compensación de trayectoria al moverse. Al fijar los ojos en un objeto (el smartphone) es mucho más complejo caminar en línea recta. La desviación de la trayectoria es menor cuando solo se lee que al escribir, pero sigue siendo apreciable y aumenta conforma lo hace la distancia.

El estudio es, en definitiva, la prueba científica de que caminar mirando el móvil no solo es peligroso, sino que afecta negativamente a la higiene postural. Para rematar, los investigadores han registrado mayor número de errores ortográficos al escribir caminando que al hacerlo parado. [Plos One vía Popular Science]


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