Existen sobre nuestro planeta infinidad de agujeros, huecos que en algunos casos llevan a otros espacios naturales y en otros a misterios de la madre naturaleza. Los hay en la propia superficie de la tierra pero también bajo el agua y en todos hay un común denominador: una perturbadora belleza de entrada hacia lo desconocido.

En la selección de agujeros seleccionados hay elementos geológicos cuya existencia tiene relación directa con la actividad de la corteza terrestre del planeta, en otros casos su origen es más complejo o han sido creados a partir de la mano del hombre. Esta es nuestra selección:

El Gran agujero azul

Foto: Great Blue Hole. USGS / Wikimedia Commons

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El llamado Great Blue Hole se encuentra en el Cayo Ambergris de la costa de Belice. Forma parte de los denominados como agujeros azules de los que el planeta tiene varios. Se trata de cuevas submarinas (también llamadas cuevas verticales) circulares con paredes verticales y cuyo nombre se debe al marcado contraste entre el azul oscuro de la profundidad y el color más claro de las aguas menos profundas que la delimitan.

Foto: Vista aérea del Gran agujero azul. Wollertz / Shutterstock

En el caso del Gran agujero azul se trata de un “sumidero” de 300 metros de ancho y 123 metros de profundidad. Se formó como sistema de cuevas de piedra caliza durante el último período glacial, cuando los niveles del mar era más bajos. Luego, al subir el mar de nuevo, las cuevas se inundaron y el techo se derrumbó creando el fenómeno.

Los misteriosos cráteres de Siberia

Ocurrió este 2015. Se cree que son hasta 20 cráteres en la región de Yamalo-Nenetsky (Siberia). Un descubrimiento que partió del hallazgo de dos enormes cráteres de 1 kilómetro de diámetro en el 2014. Tras estos, otros 20 se han podido localizar, uno de ellos rodeado a su vez de un anillo formado por alrededor de 20 cráteres en miniatura.

Aunque no hay confirmación, los científicos creen que estos extraños fenómenos se han formado a raíz de la explosión de gases subterráneos que se van acumulando formando bolsas con las que a su vez las altas temperaturas registradas en Siberia funden el manto de hielo subterráneo.

La diabólica mina de Mir

Foto: Mina de Mir. Tatiana Grozetskaya / Shutterstock

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No salimos de Rusia porque allí se encuentra otros de los orificios más singulares y perturbadores del planeta. En este caso creado por el propio hombre. Hablamos de la mina de diamantes Mir, en la ciudad de Mirny. Lo que vemos: más de 1 kilómetro de diámetro y 525 metros de profundidad.

Esta brutalidad se originó en el año 1957 y estuvo abierta hasta el año 2009, momento en el que se paró la producción de diamantes a cielo abierto. Como curiosidad, nos encontramos con la primera y más grande mina de la antigua URSS.

La solitaria mina de Diavik

Foto: Vista aérea de la mina de Diavik.

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Al igual que la mina de Mir, nos encontramos con otra obra del hombre para la producción de diamantes a cielo abierto. En este caso con una belleza inusual aérea, ya que alrededor de la mina nos encontramos el mar ártico.

Foto: Heladas en la mina de Diavik.

Está localizada en la región Slave del Norte a unos 300 kilómetros de la capital Yellowknife. La mina se compone de tres agujeros o pozos de kimberlita y está a unos 220 kilómetros al sur del Círculo Polar Ártico.

Agujeros de la gloria

Foto: Agujeros de la gloria. Vía: ILTWMT

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Aquí tenemos otro agujero creado por el hombre, una experiencia extrema para los bañistas amantes de las emociones (algunos han muerto en el intento de nadar en sus alrededores). Nos encontramos en la represa Monticello, un dique en el Condado de Napa (California), conocido sobre todo por su gran dispositivo de desagüe, El Gran Hoyo.

Foto: Agujeros de la gloria vacío. Vía: ILTWMT

La represa fue construida en 1953, pero no fue hasta 1988 cuando crearon los agujeros de la gloria que vemos en las imágenes. Unos enormes hoyos artificiales de 16 metros de diámetro utilizados para vaciar la presa. Se trata de agujeros de más de 100 metros de profundidad.

La puerta del infierno

Foto: La puerta del infierno. Wikimedia Commons

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Este es el nombre que le han dado los lugareños a uno de los orificios más fascinantes del planeta. Se encuentra en el desierto de Karakum en Turkmenistán. Un cráter de alrededor de 50 metros de diámetro y 20 metros de profundidad.

Foto: Door to Hell. Vía: Infinitelegroom

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Su belleza radica en lo inusual del paisaje. En su interior, fuego cuya historia se remonta a una vieja explotación minera que tuvo lugar hace varias décadas. Durante las excavaciones de 1971 el terreno se derrumbó y del subsuelo comenzó a salir gas metano.

Sawmill Sink

Probablemente uno de los agujeros azules más bonitos de ver. Se encuentra en las Bahamas y ha servido como medio de estudio científico de la flora y fauna de la región. Los trabajos de la ciencia han descrito los comienzos de este orificio como un agujero seco que con el tiempo y muy lentamente se fue llenando de agua.

Este proceso hizo posible que se pudieran preservar un gran número de fósiles de su interior. Una belleza única en el mundo.

La caldera del diablo

Foto: The devil´s kettle. J.L. Levy / Shutterstock

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Os lo contábamos hace unos días. Llamado también the devil´s kettle, este agujero es probablemente uno de los más misteriosos en la Tierra. Un orificio natural donde va a parar la mitad del río Brule que se encuentra en el parque natural C.R. Magney (Minessota).

Foto: The devil´s kettle. John Brueske / Shutterstock

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Lo hace en el momento en el que se bifurca en una catarata doble, una parte del agua sigue su curso y la otra va a parar al agujero en el suelo. Aunque sin confirmación oficial, se piensa que esa mitad de agua que “desaparece” acabe desembocando en el Lago Superior que se encuentra muy cerca.

Mina Grasberg

Acabamos con una mina, en este caso la mayor de oro en el mundo y la tercera de cobre. La mina Grasberg se encuentra en la provincia de Papúa (Indonesia).

Foto: Mina Grasberg. Wikimedia Commons

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Una monstruosidad cuyos números son de vértigo: está construida a 4.100 metros por encima del mar y su producción marcaba este año 610.800 toneladas de cobre, 58.474 toneladas de oro y 174.458 toneladas de plata.

Foto portada: Mina Mir. Zebra0209 / Shutterstock

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