Imagen: AP

El Departamento de Estado de EEUU ha retirado a más de la mitad de sus diplomáticos en Cuba tras los misteriosos ataques que han provocado la pérdida de audición y daño cerebral permanente, entre otros, a 21 empleados de la embajada estadounidense en el país.

En un comunicado publicado el viernes, el Departamento de Estado afirmó que había ordenado la salida de su personal para intentar minimizar el número de diplomáticos que podrían ser afectados en el futuro. Añadió que hasta que el gobierno cubano pueda garantizar la seguridad del personal estadounidense, la embajada operará con personal reducido. También publicó una advertencia en la cual aconsejaba a los ciudadanos estadounidenses que evitaran viajar a Cuba.

Advertisement

Debido a la reducción en personal, la embajada dejará de emitir visados a cubanos, según la CNN. El Departamento de Estado destaca que sigue manteniendo relaciones diplomáticas con Cuba y que continuará trabajando con el país para encontrar a los responsables de este ataque. Diplomáticos canadienses en Cuba también han sido víctimas.

Los ataques se remontan a finales de 2016 y primavera de 2017, fechas en las cuales algunos trabajadores empezaron a experimentar ciertos síntomas como nauseas, mareos, dolores de cabeza, pérdida de equilibro y dificultad para dormir. Antes de que aparecieran los síntomas, algunos de los afectados comentaron haber sentido vibraciones y “un ruido ensordecedor”. Otros comentaron que no escucharon nada antes de ponerse mal. Los ataques suelen ocurrir siempre por la noche en intervalos de un minuto.

Hasta ahora, la teoría más popular para explicar lo que le ha ocurrido a estos diplomáticos es un ataque por un “dispositivo sónico encubierto” instalado dentro o fuera de la embajada. No obstante, el FBI y la Real Policía Montada de Canadá no han encontrado ningún dispositivo que apoye esa hipótesis cerca de las instalaciones. Además, tampoco está claro si existe una tecnología capaz de realizar ataques sónicos encubiertos de este nivel.

Advertisement

Algunos han sospechado que el gobierno cubano es el responsable de los ataques, algo que niega. De hecho, el presidente Raúl Castro accedió a que el FBI viajara a la isla para investigar el incidente. Esto ha conducido a la hipótesis de que hay un tercero involucrado, no afiliado a Estados Unidos o Cuba, realizado los ataques.

Sea quien sea el responsable, lo cierto es que esta última medida de Estados Unidos, aunque posiblemente necesaria, incrementa la tensión entre los dos países. Solo el tiempo dirá si estos ataques tendrán un efecto a largo plazo en la nueva y frágil relación entre ambos.

[CNN y Departamento de Estado]