El profesor Jeff Steinhauer junto a la instalación utilizada para crear agujeros negros de sonido. Foto: Technion

En 1974, Stephen Hawking sugirió la existencia de un tipo de radiación que se produce en el horizonte de sucesos de un agujero negro y que, con el tiempo, hace que el agujero negro termine por desaparecer. Ese fenómeno teórico se conoce desde entonces como Radiación de Hawking, pero nunca ha podido ser probado. Ahora, un equipo israelí está a punto de demostrar su validez mediante un agujero negro hecho en laboratorio.

Obviamente, no se trata de un agujero negro real, porque sencillamente no tenemos la tecnología para crear algo así (y probablemente fuera demasiado peligroso hacerlo). En su lugar, lo que los científicos del Instituto Tecnológico de Israel (Technion) han creado es lo que denominan un Dumb Hole, un agujero negro pero basado en el sonido en lugar de la luz.

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En 1981, el físico de la Universidad de la Columbia Británica Bill Unruh propuso por primera vez la posibilidad de crear este agujero negro en el que lo que queda atrapado en el horizonte de sucesos es el sonido, no la luz. En 2014, el laboratorio de Jeff Steinhauer en Israel anunció que había logrado crear este análogo de los agujeros negros mediante un flujo supersónico de 100.000 átomos de rubidio en lo que se conoce como un condensado de Bose-Einstein. En aquel momento, el equipo de investigadores ya alertaba de que estaban obteniendo los primeros indicios de un equivalente sónico de la radiación descrita por Hawking.

Interpretación artística de un agujero negro supermasivo. Imagen: NASA

Un nuevo estudio de ese laboratorio recién publicado en la revista Nature Physics confirma que ha detectado fonones (partículas de sonido) que surgen desde el horizonte de sucesos debido a fenómenos de tipo cuántico.

¿Qué significa este descubrimiento? Si se confirma, significa que la hipótesis propuesta por Hawking hace más de cuarenta años es cierta y que los agujeros negros emiten radiación de tipo cuántico. Aparte de que podría suponer el premio Nobel para el conocido físico, el descubrimiento sienta la base para reconciliar la física tradicional con la física cuántica. Según los cálculos de la primera, nada escapa a la gravedad de un agujero negro, ni siquiera la luz, pero eso conduce a la denominada Paradoja de la pérdida de información en agujeros negros. Si la radición de Hawking finalmente existe, esa paradoja quedaría resuelta y estaríamos más cerca de una teoría unificada de la física que nos permitiera entender mejor el universo. [Nature Physics vía BBC]


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