Phoenicid.

El 5 de diciembre de 1956, un grupo de investigadores japoneses descubrían la lluvia de meteoros Phoenicid en la Antártida. Sin embargo, nunca más se volvió a observar. Un misterio que ha durado más de medio siglo y que ahora parece haberse resuelto. Un cometa muerto parece tener la respuesta.

Dos equipos japoneses han encontrado una respuesta vinculando la lluvia de meteoros a un cuerpo celeste desaparecido, el cometa Blanpain. Se trata de un cuerpo que apareció por primera vez en 1819 y luego desapareció. Pasó el tiempo, y en el 2013 los astrónomos descubrieron un cuerpo menor moviéndose a lo largo de la misma órbita que el cometa tenía hace más de 100 años, un asteroide.

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En realidad, aquello era el “fantasma” del cometa perdido, aunque sólo una sombre de lo que fue. La coma y la cola de un cometa están hechos de gas y polvo que escapa de la superficie del núcleo. La razón por la que Blanpain reapareció como un asteroide fue probablemente porque todo el gas y el polvo habían escapado de su cuerpo central. De ahí que fuera más exacto pasar a llamarlo asteroide.

Aunque todo el gas y el polvo escaparon del cometa en el espacio, ahora forman un sendero que gira a lo largo de casi la misma órbita que el propio Blanpain, extendiéndose gradualmente a lo largo de la órbita. Cuando la Tierra pasa a través de este sendero de polvo, las partículas inciden en la atmósfera y se observan como meteoros.

Una vez que el equipo asumió que el cometa fantasma es el cuerpo de Phoenicid, los investigadores cálculos y predijeron que la lluvia debía ser observada otra vez en diciembre del 2014. Llegado el momento, los equipos se separararon en dos grupos. Uno fue hasta la isla de La Palma y otro a Carolina del Norte para la observación. ¿Qué ocurrió?

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De los 138 meteoros observados en Carolina del Norte, 29 fueron identificados como Phoenicids (los resultados de La Palma aún no se han publicado). La actividad de la lluvia alcanzó su máximo entre las 8 p.m. hasta las 9 p.m. (hora local), muy cerca del pico previsto de la lluvia de meteoros Phoenicid. Según el equipo:

Esto indica que el cuerpo de Phoenicids... todavía estaba activo como un cometa a principios del siglo XX y proporcionó meteoros. aunque su nivel de actividad era significativamente más débil que a principios del siglo XIX.

Los investigadores estaban viendo los últimos coletazos del cometa fantasma. La lluvia de meteoros observada es el primer ejemplo de la evolución de un cometa que se estima. [Phys]