Las cámaras de seguridad del aeropuerto de Kazán, en Rusia, captaron un vehículo que se coló en las pistas tras destrozar una barrera. El personal de seguridad logró arrinconar al conductor, que estaba completamente borracho, junto a la terminal. Lo que sigue es la persecución del año.

Lejos de bajarse del coche o de atender a razones, el conductor decidió darse a la fuga por el único lugar que le dejaron libre: las puertas de cristal que dan acceso a la terminal.

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En su viaje, pasó por los mostradores de facturación, las cintas de recogida de equipajes, las tiendas Duty Free, y las puertas de embarque. Todo ello mientras una docena de agentes desesperados lo perseguían a pie. Aunque parezca mentira, no hubo ni un solo herido porque Rusia. Este es el vídeo.

Después de unos minutos de absoluto caos, el protagonista de la persecución atravesó otro juego de puertas de cristal y trató de huir de allí, pero terminó perdiendo el control del vehículo y fue arrestado por la policía.

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Aún así, es impresionante la habilidad que demostró para colarse por varias puertas de manera limpia pese a la cogorza que llevaba. Los daños materiales se calculan en 135.000 dólares (alrededor de 130.000 euros). El conductor aún no ha sido identificado, pero según el diario The Sun podría tratarse del director de una agencia de detectives local. [vía The Sun]