Cuando los más jóvenes de Corea del Norte quieren hacerse con material que tenga que ver con cualquier cultura extranjera, entonces deben utilizar su ingenio y saltarse la censura del régimen. Sorprendentemente, muchos de ellos hacen uso de su nariz para el contrabando.

En agosto del 2016, el que fuera vice embajador de Corea del Norte en el Reino Unido, Thae Yong-ho, apareció en las noticias de todos los telediarios. Thae se había convertido en uno de los funcionarios de más alto rango en desertar de Corea del Norte. Desde entonces, en la mayoría de entrevistas que le han realizado ha explicado detalles poco conocidos del hermético país asiático.

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El destacado desertor norcoreano ha revelado recientemente algo que no se sabía. La juventud contrabandea contenido extranjero al país a través de tarjetas de memoria lo suficientemente pequeñas como para que puedan introducirse en la nariz durante las búsquedas de las autoridades. Según Yong-ho:

Thae Yong-ho. AP

En Corea del Norte, este tipo de pequeñas tarjetas SD para los teléfonos inteligentes se llaman así entre los niños pequeños, “tarjetas de la nariz”. ¿Por qué las llamamos así? Bueno, si alguien quiere buscar en tu cuerpo si tienes algún USB o lo que sea, los chicos lo sacan y se lo llevan a la nariz.

En términos coreanos, lo llamamos ‘ko kadeu’. Cuando preguntan: ‘¿tienes alguna tarjeta de la nariz?’ Eso significa, ‘¿tienes algún juego de Internet instalado en esa pequeña tarjeta SD o cualquier película o libro de texto en inglés o lo que sea?

La razón parece bastante clara y el mismo Thae la aclara. Difundir contenido extranjero en Corea del Norte, al menos antes de que el ex embajador desertara, era algo muy grave. Por eso a lo largo de los años han desarrollado todo tipo estrategias que pudieran saltarse la censura.

Corea del Norte. Wikimedia Commons

Thae también dijo esta semana a los medios que a los ciudadanos en Corea del Norte no les importa la propaganda estatal, y que cada vez más, ven películas y dramas surcoreanos importados ilegalmente. El sistema doméstico de control se está debilitando a medida que pasa el tiempo.

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Según explicó a la CNN, en Pyongyang son conscientes de la creciente demanda interna de contenido extranjero. De hecho, Kim abrió recientemente el archivo de películas extranjeras de su padre, muchas de las cuales fueron producidas en la antigua Unión Soviética.

El gobierno también permitió que el público accediera a películas y espectáculos occidentales como “El Rey León”, “La Bella y la Bestia” y “Tom y Jerry”. Para Thae, la brecha que existe entre los líderes de Corea del Norte y los ciudadanos es cada vez mayor, y cree que el régimen será derrocado en 10 años como máximo. [BusinessInsider, CNN]