Foto: Jarrod Kanizay

¡Maldita sea, naturaleza, asustas! Una vez más, el gag de Family Guy le va que ni pintado a Australia. Un adolescente de ese país lo ha vivido en sus propias carnes después de meter los pies en la playa para refrescarse y sacarlos bañados en sangre y con decenas de heridas de feo aspecto.

Las imágenes de los pies de este bañista no han tardado en hacerse virales, y no son para menos. Hasta los médicos que le han atendido están perplejos por la gravedad de las heridas. Sam Kanizay, de 16 años, se acercó a la orilla del mar en la playa de Dendy Street Beach, en Brighton (al sur de Australia) para remojarse un poco los pies tras un partido de fútbol. El joven no notó nada raro, pero al sacar los pies del agua solo 15 minutos más tarde, estaban cubiertos de sangre. Las decenas de pequeñas heridas no paraban de sangrar, por lo que el joven tuvo que ser trasladado a un centro hospitalario.

Lo extraño del asunto es que no se sabe con certeza qué tipo de criatura marina ha podido causar esas heridas. La principal hipótesis es que se trata de piojos de mar, unos diminutos crustáceos conocidos por parasitar peces. Los piojos de mar son peligrosos para los humanos, pero no por las heridas que causan sus picaduras (que son cortes diminutos) sino porque dejan una marca enrojecida en la piel muy molesta. En personas sensibles, estas picaduras pueden causar náuseas, vómitos, dolor de cabeza, fiebre y diarrea.

Advertisement

Nada, en definitiva, como las heridas sufridas por Sam Kanizay. El padre del joven decidió acudir a la zona en la que su hijo se remojó y sumergió un balde con algunos trozos de carne en el agua de la orilla. El resultado es digno de una película de terror. Cientos de pequeñas criaturas se arremolinan alrededor de la carne para alimentarse de ella.

Jarrod Kanizay está convencido de que estas son las criaturas que atacaron a su hijo, pero la cosa sigue sin estar clara. Tras examinar el vídeo, el biólogo de la Universidad del Sur de Gales Alistair Poore explica que las criaturas que aparecen en él son anfípodos, un pequeño crustaceo carroñero que nunca ataca a los seres humanos.

Un anfípodo. Foto: Wikipedia

Los piojos de mar no son exclusivos de Australia. Viven en las aguas de muchas otras latitudes tropicales. Sin embargo, no es la primera vez que se registra un ataque a personas en Australia. En agosto de 2015, un padre y su hijo sufrieron también laceraciones sangrantes supuestamente atribuidas a los piojos de mar.

Advertisement

Los expertos explican que quizá la playa tenga un número de piojos de mar más elevado debido a la presencia de peces muertos y que, eliminados estos, la competencia los haya vuelto más agresivos. De momento es un incidente aislado, así que las autoridades han descartado cerrar la playa. [vía New York Times]