Fotograma de American Sniper

Un francotirador de las fuerzas especiales de élite en Canadá ha pulverizado un controvertido récord que pasará a los libros de los conflictos bélicos. El soldado abatió a un miembro del ISIS en Irak con el disparo más largo registrado en la historia militar: una distancia de 3.450 metros.

Según explican fuentes militares, el miembro del Koint Task Force 2 canadiense mató a un insurgente del Estado Islámico con un rifle McMillan TAC-50 mientras se encontraba en lo alto de un edificio en una operación que tuvo lugar el último mes. Un disparo que tomó menos de 10 segundos para alcanzar el objetivo. Un miembro del Koint Task Force 2 ha comentado lo siguiente:

El tiro en cuestión realmente interrumpió un ataque de Daesh (el Estado Islámico) contra las fuerzas de seguridad iraquíes. En lugar de dejar caer una bomba que podría matar a civiles en la zona, esta acción es una fórmula muy precisa del uso de la fuerza, ​​y como estaba tan lejos, el enemigo no tenía ni idea de lo que estaba sucediendo.

McMillan TAC-50. Wikimedia Commons

La muerte fue confirmada posteriormente por cámaras de vídeo y datos sobre la zona. Como explicó una fuente al medio The Globe and Mail:

Los datos obtenidos no son opinión o una aproximación. Había una segunda localización donde pudimos capturar cómo fue exactamente el tiro.

Este controvertido récord mundial lo mantenía hasta ahora el francotirador británico Craig Harrison, quien disparó a un soldado talibán con un rifle 338 Lapua Magnum a 2.475 metros de distancia en el 2009. Anteriormente, el récord lo ostentaba el cabo canadiense Rob Furlong, con un disparo a un insurgente afgano a 2.430 metros de distancia en el 2002. [The Globe and Mail]

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