La membrana interna de la cáscara del huevo -que es fácil ver cuando pelamos uno duro, por ejemplo- tiene la fuerza suficiente para mantener la yema y la clara del huevo sin perder la forma. Pero, ¿cómo se elimina la cáscara sin romper la membrana? Esta foto de Biswarup Ganguly muestra un huevo sin cáscara gracias a que ha pasado más de 48 horas sumergido en vinagre. El vinagre primero vuelve al cáscara flexible y después la disuelve. Lo que queda es un huevo crudo pero que no pierde la forma. Eso sí, un poco avinagrado. [Gizmodo]