Los “Potter”. A la izquierda el de Rowling, a la derecha el de Troll

Mucho antes de que saliera a la venta el primer libro de J.K. Rowling sobre Harry Potter, ya existía un personaje similar en 1986. Es más, el Harry Potter de los 80 también era un niño, luchaba con magia contra personajes de fantasía e incluso protagonizó una película, Troll.

Por supuesto, probablemente no tienes ni la menor idea de lo que estoy contando. Eso es porque Troll era una película de serie B bastante mala que jamás llegó a gozar del reconocimiento de la saga creada por Rowling. Un film cuya sinopsis decía lo siguiente:

La familia Potter acaba de mudarse a un nuevo apartamento en un edificio de San Francisco. La pequeña de la familia, Wendy, baja al sótano, donde encuentra a un malvado Troll llamado Torok que la captura y la esconde en el mundo de donde viene. Además, esta horrible criatura con un oscuro pasado toma la apariencia de la niña para realizar su voluntad mediante un anillo mágico que convierte a los vecinos del edificio en plantas y criaturas fantásticas de su mundo.

Harry Potter Jr. el aterrorizado hermano, descubre que algo raro está pasando, y nota muy rara a su hermana, pero con la ayuda de su casera -que resulta ser una Bruja buena procedente del mundo mágico del Troll-, intentarán parar los pies a Torok y rescatar a la niña.

Poster de Troll. IMDB

Y ahora llega la pregunta, ¿qué dice a todo esto J.K Rowling? Lo cierto es que desde el lanzamiento de los libros de Harry Potter a partir de 1997, algunos de los implicados en la producción de 1986 han acusado a J.K Rowling de “tomar prestado” elementos de Troll.

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El propio productor, Albert Band, declaró en una entrevista que “hay ciertas escenas en Troll, sin mencionar el nombre del personaje principal, que son muy parecidas, y esto por supuesto es anterior a los libros de Harry Potter”.

Sin embargo, en 1997 Rowling se defendió de esta versión argumentando que la idea de la historia del joven mago “se originó completamente en mi cabeza mientras viajaba en un tren de Manchester a Londres en 1990”.

¿Pudo tratarse de una coincidencia? Probablemente jamás lo sabremos, aunque cuesta creerlo. [Wikipedia]