Foto: Facebook/Carnegie Museum.

Un grupo de restauradores del museo Carnegie de la ciudad de Pittsburgh ha encontrado una sorpresa al trabajar en una exhibición de taxidermia. La obra, que muestra a un león atacando a un humano y un camello, cuenta con un cráneo humano real que nadie sabía que estaba allí.

La exhibición, llamada “Mensajero árabe atacado por leones”, fue creada en el año 1967 por el taxidermista francés Edouard Verreaux. En 1899 llegó al museo Carnegie de Pittsburgh y desde entonces varias generaciones han podido admirar el nivel de detalle que muestra la obra (aunque últimamente al museo le llueven críticas por parte de grupos en pro de los derechos animales).

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La escultura era famosa por contar con “piezas humanas naturales”, y por más de un siglo se creía que el artista se refería a los dientes del maniquí. No obstante, durante un proceso de restauración que los expertos están llevando a cabo sobre la exhibición, encontraron que el maniquí cuenta con un cráneo real.

No es la primera vez que sucede algo así. En el año 1997 el museo Darder de España descubrió que su escultura “El Negro de Banyoles” fue hecha a partir de los restos de un hombre. Los responsables del museo enviaron el cuerpo a su país de origen para que fuera enterrado.

En el caso de la escultura del Carnegie, no es tan sencillo. El cráneo no cuenta con evidencia suficiente para saber de dónde proviene. Según comentó Gretchen Anderson, uno de los restauradores, en una entrevista con The Tribune Review:

“Descubrimos un cráneo humano en el maniquí, lo que explica cómo hizo el artista para que el rostro fuera tan detallado y realista. Lamentablemente, por ahora no puede ser repatriado debido a que no hay información suficiente sobre su origen. Continuaremos investigando en conjunto con las autoridades francesas para encontrar más información”.

[vía The Tribune Review]


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