Foto: Geralt Herbert / AP Images.

Ten mucho cuidado cuando prestas tu smartphone o tablet a tu hijo pequeño, puede resultar en una factura de miles de dólares. Esta fue la lección que aprendieron los padres de un niño de 11 años en Reino Unido, quienes descubrieron que su hijo gastó más de 7.500 dólares en microtransacciones.

Los padres de Alfie compraron un iPad para que el pequeño se entretuviera con juego educativos y acordes a su edad. Sin embargo, ninguno de los adultos se percató que habían dejado asociada la cuenta de iTunes al dispositivo, junto a los datos de tarjeta de crédito, sin ningún tipo de medida de seguridad. Esto quiere decir que cualquier persona que entrara a la App Store podía comprar una aplicación si lo quería.

Advertisement

Advertisement

El niño, sin saber lo que estaba haciendo, parece haberse enganchado con un juego free-to-play de esos que ofrecen acelerar el avance de la campaña o mejoras para los personajes pagando una pequeña suma de dinero. Normalmente el niño pregunta a sus padres si ve un aviso de “pague 99 centavos para obtenerlo” y a veces ellos le permiten hacer el gasto, pero durante dos fines de semana el niño presionó el botón muchas veces, resultando en el pago de más de 50 microtransacciones.

El resultado es que en cuestión de horas había gastado más de 6.000 libras (unos 7.500 dólares), según anunciaron sus padres a la BBC:

“Gastó más de 700 libras en apenas cinco minutos, y durante la siguiente media hora ya había superado las primeras 1.100 libras en compras, todo en el mismo juego. Cuando lo descubrimos era demasiado tarde”.

Afortunadamente para los padres, Apple aceptó devolverles el dinero. Pero no hay duda de que el error fue de ellos, por no utilizar todas las medidas preventivas y a prueba de niños que han implementado los sistemas operativos móviles durante años. Esta no será la última vez que suceda un caso como este.

Sponsored

Alfie ahora solo tiene permitido usar el iPad los fines de semana. [vía BBC]


Síguenos también en Twitter, Facebook y Flipboard.