Foto: Ron Cornelius

Ayer no fue un buen día para Ron Cornelius. Un estruendo a las 5 de la mañana despertó a este ciudadano de La Plata County, en Colorado. Cuando salió al jardín, descubrió que alguien había robado el SUV del vecino y lo había estrellado contra su casa. Lo peor aún estaba por llegar.

El vehículo, un SUV de marca Subaru, tenía la puerta abierta, así que Ron decidió llamar a la policía por si los ladrones aún seguían en las proximidades. Cuando el Sheriff de La Plata County llegó al lugar del crimen e inspeccionó el vehículo se encontró un espectáculo dantesco.

El ladrón había arrancado de cuajo el volante y el Radio CD, aunque no se los había llevado. No contento con eso, había roto la ventanilla trasera y se había dado a la fuga no sin antes dejar la tapicería llena de pelos y firmar su fechoría con un excremento en el asiento del conductor. El SUV no tenía llaves puestas en el contacto, pero el asaltante se las apañó para soltar el freno de mano, lo que le permitió desplazarse con el coche calle abajo hasta empotrarse, marcha atrás, en el buzón de la casa de Ron Cornelius.

Un oso Grizziy en el zoológico de Denver Colorado, no relacionado con el autor del robo. Foto: Amy the Nurse / Flickr

El ladrón, obviamente, no era una persona sino un oso Grizzly de los muchos que habitan los bosques de Colorado. Este año, varias heladas tardías han arruinado las bayas silvestres de las que se alimentan los osos en esta época del año, y los animales irrumpen en zonas pobladas en busca de comida. Este año el departamento de policía de la ciudad ha respondido a más de 200 llamadas por osos. El año pasado por estas fechas solo se registraron 56 casos.

Las autoridades recomiendan extremar las precauciones para evitar las visitas no deseadas de osos. Entre los consejos está cerrar bien los vehículos, no dejar comida a la vista, recoger la fruta que cae de los árboles y congelar la basura para que el olor no atraiga a los animales. [Durango Herald vía New York Post]

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