Cuando un niño pequeño nos pregunta si puede cabalgar a lomos del gato, lo normal es que le digamos que no. Un padre llamado Toby Newman decidió darle una oportunidad a la idea. El resultado es un ingenioso sistema que ha permitido a su hija cabalgar sobre el felino en realidad virtual.

La plataforma en realidad no tiene nada de complicado. Newman ha combinado el streaming de vídeo de una cámara en 360 grados (una Ricoh Theta, para ser exactos) con un visor HTC VR. Un peluche de buen tamaño completa la ilusión. La pequeña, desde luego, parece encantada con la experiencia.

El vídeo es solo un ejemplo de los usos que puede tener un visor de realidad virtual como las Oculus VR o las Vive aparte de los videojuegos expresamente preparados para ellas. Imaginación al poder.