Hoy, en pequeñas cosas que pasan en el mundo. Un piloto de avionetas está grabando a otro avión con un Galaxy S5 cuando es sorprendido por una fuerte turbulencia. El teléfono se le escapa de las manos e inicia una caída libre de 300 metros. Sorprendentemente, el móvil sobrevive a la caída y continúa grabando.

Todo esto le ocurrió al piloto Blake Henderson mientras volaba sobre Kentucky un perfecto día soleado. En el vídeo se ve cómo el teléfono se aleja de la avioneta y empieza a girar sin control antes de caer al suelo, entre un montón de hojas. Entonces se intuye que un hombre sin camiseta está pasando el cortasetos cerca del smartphone y de nuevo tememos por la integridad del Samsung Galaxy S5:

Tranquilos, el teléfono sobrevive al cortasetos eléctrico y también a un rastrillo oxidado. “Eh, aquí hay un teléfono”, dice el hombre sin camiseta. This ain’t my phone (“este no es mi teléfono”), responde otro hombre con un fuerte acento kentuckiano. El final del vídeo es perfecto, y quizá por eso muchos creyeron que era falso cuando el sobrino de Henderson lo subió a Reddit. Para demostrar que no, Robert compartió también una versión sin editar que dura 11 minutos:

“¿Cómo demonios ha acabado ahí abajo?”, se preguntaron los jardineros. No imaginaron lo que había pasado realmente hasta que la esposa de uno revisó el contenido del smartphone y encontró un montón de fotos de avionetas.

El teléfono había aterrizado boca abajo en este pequeño jardín. Blake Henderson pudo herir a alguien con él, pero ha tenido suerte: no se enfrentará a ninguna acción disciplinaria por parte de la Administración Federal de Aviación.

[Reddit]