El lago Mead, formado por la presa Hoover (al fondo). Foto: Wikipedia

La presa Hoover, en el río Colorado, es un destino turístico para muchos amantes de la ingeniería. Su proximidad a Las Vegas (48 km) también la convierte en lugar de visita para muchos amantes de la juerga. Uno de estos últimos acaba de convertirse en el primero conocido en cruzar el embalse sobre la presa, un lugar en el que han muerto ya 275 personas.

El protagonista de esta hazaña no es ningún atleta, sino un turista británico de la región de Gales llamado Arron Hughes. Tras 37 horas de fiesta en Las Vegas, Hughes pasó por la presa y decidió zambullirse en el lago Mead que la corona y que tiene 379 metros de anchura en ese punto. ‘Estábamos todos allí y me dije: ¡Que le jodan. Voy a nadar!’ ha declarado el galés a la BBC.

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La travesía es cualquier cosa menos segura. Los sumideros de la presa arrastran a cualquier insensato que pretenda nadar cerca. De hecho, solo en los últimos diez años han muerto 275 personas en diferentes accidentes por caer al agua o tratar de bañarse en el embalse. Tras media hora dando brazadas entre los vítores de sus acompañantes, el galés ha logrado llegar al otro lado del embalse, donde le esperaban dos agentes de la policía de Nevada con unas esposas. El señor Hughes ya está en libertad, pero ha sido sancionado con una multa de 330 dólares por lanzarse desde la presa y nadar en el embalse, algo que está expresamente prohibido.

Otra imagen del embalse. Foto: Wikipedia

La gesta de este turista tiene truco. En el momento en el que decidió echarse al agua, nueve de las 10 turbinas de la presa estaban apagadas, por lo que la corriente en la superficie del lago Mead era mucho más suave. Si hubiera habido alguna más encendida, probablemente se hubiera convertido en el imprudente número 276. “No me arrepiento. Hasta tengo un tatuaje que dice No me arrepiento. Así soy yo” ha comentado Hughes en el broche perfecto a su demostración. [vía The Independent]